Ráfagas que ponían en riesgo un barrio: los bomberos treparon a un techo para frenar lo peor
Una vivienda abandonada, un techo a punto de volarse y un vecino que dio la voz de alarma: los bomberos llegaron justo a tiempo para frenar una tragedia en Fitz Roy.
La tarde del viernes en Fitz Roy tuvo un momento de tensión que pudo terminar en tragedia. Una vivienda abandonada y en estado de deterioro estuvo a punto de convertirse en un peligro real para los vecinos: las chapas del techo flameaban con tal violencia que amenazaban con salir volando hacia la calle o las casas linderas.
Minutos después de las 16:00, un poblador se acercó hasta la unidad operativa de bomberos para dar la alerta. Su aviso fue el puntapié inicial de un operativo que se puso en marcha de inmediato.
Una dotación completa se desplazó hasta el lugar y se encontró con un panorama crítico: la fuerza de las ráfagas era tal que las cubiertas metálicas podían desprenderse en cualquier momento y ser proyectadas contra la vía pública o las propiedades vecinas. El riesgo era inminente.
¿Cómo evitaron la voladura de chapas?
Con martillos, clavos y fijaciones de contingencia, los bomberos ascendieron a la cubierta para asegurar los tirantes y afianzar cada una de las chapas inestables. Trabajaron contra el reloj, mientras el viento seguía soplando fuerte.
La situación fue controlada en cuestión de minutos y, por fortuna, no hubo que lamentar heridos. El operativo evitó lo que pudo ser un accidente grave en plena tarde de temporal en Fitz Roy y Jaramillo.