Reabren la causa por el crimen de un militante durante la dictadura: ¿qué pasará ahora en Paraná?
La Cámara Federal definió que la causa por el asesinato de Felipe Guerra, militante desaparecido en 1977, se investigará en Paraná. ¿Qué pruebas hay?
La Cámara Federal de Apelaciones de Paraná puso fin a un conflicto de competencia que frenaba la investigación del secuestro y asesinato de Felipe Santiago Guerra, ocurrido en 1977. El caso vuelve a manos del Juzgado Federal N° 1 de Paraná.
La resolución, firmada por el juez Mateo José Busaniche, establece que la justicia federal de Entre Ríos debe liderar el proceso. El argumento central: el homicidio, el delito más grave, se consumó en la ciudad de Paraná.
¿Quién fue Felipe Guerra?
Guerra tenía 36 años y era militante, aunque no se precisó su agrupación política o gremial. Residía en Santos Lugares, partido de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires. Según el Registro de Víctimas del Terrorismo de Estado, fue secuestrado el 3 de julio de 1977 mientras estaba con su pareja.
Su rastro se perdió en Buenos Aires y reapareció un mes después en Entre Ríos. Un certificado de defunción firmado por un médico militar indica que fue asesinado el 3 de agosto de 1977 en la calle López Jordán de Paraná.
El Ejército Nacional presentó su muerte como un "enfrentamiento con delincuentes subversivos", una versión típica de la época para encubrir ejecuciones. Su hermano, Pedro Celestino Guerra, contó ante la justicia que a Felipe "lo habrían largado a la calle y lo mataron".
Un entierro bajo sospecha
La familia se enteró de la muerte por una nota periodística. Las hermanas de Guerra fueron a las dependencias del Ejército en Paraná y recibieron un ataúd cerrado. Sin poder verificar la identidad del cuerpo, los restos fueron enterrados el 16 de diciembre de 1977 en el cementerio de Sa Pereyra, Santa Fe.
La duda sobre la identidad de los restos llevó a que en 2012 el Ministerio Público Fiscal pidiera medidas para identificarlos fehacientemente. Ese fue el origen del incidente judicial que recién se resolvió.
La disputa entre dos juzgados
El Juzgado Federal N° 1 de Paraná se declaró incompetente porque no había pruebas de que las torturas y el homicidio ocurrieran en su jurisdicción. Sugirió que el enfrentamiento fue fraguado y el cadáver trasladado desde Buenos Aires.
El Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de San Martín, en cambio, rechazó la competencia. Sostuvo que Guerra fue llevado vivo desde Santos Lugares hasta Paraná, donde lo torturaron y asesinaron. El certificado de defunción y las actas de exhumación en Entre Ríos y Santa Fe son pruebas contundentes, argumentó.
El fiscal general José Ignacio Candioti intervino y recordó que en el terrorismo de Estado se usaban "episodios fraguados" para justificar homicidios. Además, señaló que aún se desconocen los lugares de cautiverio y los responsables del traslado.
Finalmente, el juez Busaniche dirimió: como el homicidio ocurrió en Paraná, la causa debe seguir allí.
Con esta decisión, la investigación avanza para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte de Felipe Guerra y la responsabilidad de las fuerzas represivas. La familia, que custodia un ataúd con una verdad pendiente, está cada vez más cerca de obtener respuestas.