Rechazo de PBA a la reforma de Salud Mental: el detalle que encendió la polémica
¿Por qué la provincia de Buenos Aires se opone a la reforma de Salud Mental? El Gobierno nacional convocó a reuniones virtuales por separado y la respuesta fue contundente.
La provincia de Buenos Aires se plantó ante el Gobierno nacional y rechazó la modalidad virtual elegida para debatir la reforma de la Ley de Salud Mental. El Ministerio de Salud bonaerense cuestionó que las provincias hayan sido convocadas por separado, en lugar de participar de una instancia conjunta.
El mecanismo que impulsa Nación consiste en reuniones por Zoom, una decisión que no cayó bien en la cartera sanitaria provincial. Desde la Provincia reclaman una discusión presencial, federal y con el tiempo necesario para abordar una modificación de semejante alcance.
¿Por qué el rechazo a las reuniones virtuales?
Según denunciaron desde el Ministerio de Salud bonaerense, las jurisdicciones fueron divididas en grupos, lo que impide un debate integral. "No se puede buscar legitimar una reforma sin consenso dividiendo a las provincias en grupos. Necesitamos sentarnos todos en una misma mesa, conocer las diferentes posiciones y discutir seriamente qué sistema de salud mental queremos para nuestro país", marcaron.
La modalidad cuestionada se puso en marcha esta semana, cuando el ministro de Salud, Mario Lugones, y la jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, mantuvieron encuentros virtuales con autoridades sanitarias provinciales. También participó la senadora Ivana Arrascaeta, titular de la comisión de Salud de la Cámara alta.
Desde Nación explicaron que el objetivo de los encuentros era presentar a las provincias los cambios introducidos al proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental.
Diferencias de fondo: "Hay retrocesos"
Más allá del cuestionamiento a la modalidad, la provincia de Buenos Aires manifestó diferencias sustanciales con distintos puntos de la reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei. Desde la cartera sanitaria advirtieron que algunas de las modificaciones planteadas podrían significar un retroceso respecto de los avances alcanzados en materia de derechos humanos, abordaje integral de la salud mental y acceso a la atención.
"Nación busca avanzar con una reforma cuestionada por quienes después tendremos la responsabilidad de implementarla en nuestros territorios", expresaron.
El planteo bonaerense se produce además en un contexto de aumento de la demanda sobre los sistemas de atención de salud mental. Para la Provincia, ese escenario exige priorizar el fortalecimiento de los servicios existentes antes que avanzar con una reforma sin un acuerdo amplio entre las jurisdicciones. "Hoy necesitamos inversión, más equipos, más servicios y mayor capacidad de respuesta. Esa debería ser la prioridad", sentenciaron.