Recibió un video de abuso y lo reenvió: la Justicia lo condenó pero no irá preso
¿Sabías que reenviar un video de abuso puede llevar a la cárcel? Un hombre de San Rafael fue condenado por eso, pero no irá preso. Enterate de los detalles del fallo y qué pasa con la otra persona involucrada.
Un hombre de San Rafael fue condenado por recibir y reenviar un video de abuso sexual infantil. Ariel Quintero deberá cumplir tres años de prisión en suspenso y una serie de reglas de conducta. El caso, que investigó el fiscal Javier Giaroli, salió a la luz tras un rastreo digital que dejó al descubierto la tenencia y difusión del material.
La investigación comenzó cuando los peritos detectaron que un teléfono celular, ubicado en San Rafael, había recibido un archivo de video con escenas de abuso hacia un menor. El contenido, que según las pericias originalmente provenía de Europa del Este, fue luego reenviado desde ese equipo a otra línea telefónica con el mismo prefijo local.
¿Qué determinaron los peritajes?
Los análisis técnicos confirmaron que la víctima del video tenía más de trece años. Ese dato fue clave, ya que impidió que se aplicaran agravantes en la imputación penal. Aun así, la fiscalía pudo probar que Quintero fue quien recibió y difundió el material, lo que derivó en su condena por facilitación de material de abuso sexual infantil.
La sentencia se dictó en el marco de una audiencia preliminar, donde la defensa y el Ministerio Público Fiscal llegaron a un acuerdo. El condenado deberá cumplir una pena de tres años de prisión condicional y una serie de pautas de conducta para evitar que la detención se haga efectiva.
¿Qué pasa con quien recibió el video?
La causa penal sigue abierta. Es que Quintero remitió el material ilícito a otro número telefónico, también con prefijo de San Rafael. Al tratarse de una línea prepaga, las autoridades tuvieron que realizar medidas técnicas complementarias para poder identificar al usuario de ese dispositivo receptor.
De esta manera, la investigación no termina con la condena de Quintero. La justicia busca ahora dar con la otra persona que habría recibido el video, para determinar su responsabilidad en la cadena de difusión de este tipo de contenido ilegal.