Recoleta se prepara para un homenaje impactante: las siluetas vuelven a hablar en una jornada que promete conmover
Desde la terraza del CC Recoleta hasta las salas de cine, la ciudad se llena de propuestas artísticas para un aniversario que no pasa desapercibido. Performances, muestras fotográficas icónicas y un documental que reabre viejas polémicas: te contamos todos los detalles de una agenda cultural que busca interpelar a las nuevas generaciones.
La terraza del Centro Cultural Recoleta será el escenario de una poderosa intervención artística este 25 de marzo. El “Recoletazo” busca evocar el histórico Siluetazo de 1983, una acción estética y política que denunció las desapariciones forzadas, en el marco del 50 aniversario del último golpe de Estado. La jornada, de curaduría colectiva, convoca al público a una experiencia participativa única.
Artistas y poetas de renombre darán vida a la propuesta. Entre ellos estarán Fernando Noy, Claudia del Río, el dúo Mariela Scafati y Rita Pauls, Martín Legón, Pepo & Tom, Marta de la Gente, el colectivo Serigrafistas queer y Nina Suarez, quien pondrá el cierre musical. Se invita a los asistentes a pasar la tarde en la terraza y a llevar papeles y telas para estampar serigrafías en vivo.
Un mosaico de memoria en la ciudad
Esta actividad se inscribe en una amplia grilla de propuestas culturales conmemorativas desplegadas en diversos espacios. En el Parque de la Memoria, el artista Nicolás Varchausky presenta *Los presentes*, una obra performática que traduce en sonidos los nombres de los desaparecidos, asignando una nota musical a cada letra. La instalación funcionará como una vigilia que podrá visitarse hasta la noche del aniversario.
El mismo espacio será sede de la presentación del libro “De matar a dejar morir: biopolíticas de selección de la vida”, de la politóloga Pilar Calveiro, sobreviviente del centro clandestino de detención de la ESMA. Mientras tanto, en la ex ESMA, hoy Espacio de Memoria y Derechos Humanos, se desarrolló la segunda edición de la Feria del Libro de Derechos Humanos “Derechos en Letras”.
Un ícono del arte y la memoria vuelve a escena
En el ámbito de las artes visuales, una de las propuestas más destacadas es la muestra *Buena Memoria*, del reconocido artista Marcelo Brodsky. Exhibida en la galería Rolf Art (Esmeralda 1353) con curaduría de Rodrigo Moura, se trata de la primera exposición integral de este célebre ensayo fotográfico desde su presentación histórica en 1997 en la FotoGalería del Teatro San Martín.
El proyecto, centrado en su sexta división del Colegio Nacional de Buenos Aires, utiliza fotografías familiares para dar forma visual al trauma de la dictadura, que incluyó la desaparición de su hermano Fernando y de su mejor amigo Martín. La pieza central, *La Clase. 1er Año – 6ta División (1967)*, se ha convertido en un ícono de la identidad visual argentina. La muestra podrá visitarse hasta el 24 de abril.
El cine también tiene su palabra
La pantalla grande también es un vehículo para la reflexión. La Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín proyectó recientemente *Garage Olimpo*, de Marco Bechis, en una única función con copia fílmica. Pero el estreno que está generando revuelo es *76-89-23*, un documental dirigido por Federico Benoit y nominado a los Premios Cóndor.
La película es un homenaje y un análisis del film homónimo de Flavio Nardini y Cristian Bernard, estrenado en el año 2000. Aquella obra, que retrataba a tres personajes desvirtuados por la violencia del golpe militar, dividió aguas en la crítica y generó un núcleo duro de fanáticos.
El documental de Benoit, que tuvo su premiere mundial en el último BAFICI, funciona como un “ejercicio gozoso de debate cultural”. Reúne testimonios de una amplia gama de personalidades, desde críticos como Sergio Wolf y Fernando Martín Peña, hasta actores como Sergio Baldini y directores como Marcelo Piñeyro, además de los propios realizadores del film original y fans como Elizabeth Vernaci y Juanchi Baleirón.
La película original, influenciada por el cine de Scorsese y con una potente fotografía en blanco y negro de Daniel Sotelo, narraba tres momentos clave (1976, 1989 y 2003) a través de tres amigos. El documental retoma esa estructura para analizar los vínculos entre memoria, política y cultura, transformándose en un ensayo sobre la repetición de los errores históricos. Además, sirve como un sentido homenaje al actor Claudio Rissi, quien con su rol de “El Rey de la Noche” dejó una marca imborrable.
Desde performances participativas hasta muestras icónicas y documentales reveladores, la cultura se erige como un pilar fundamental para interpelar al pasado. Cada propuesta, a su manera, busca mantener viva la llama de la memoria y abrir debates necesarios en un presente que aún carga con las huellas de la historia.