Reconocieron las prendas y los tatuajes, pero la Fiscalía dice que falta una prueba clave
La familia de Kevin Hernández reconoció prendas y tatuajes entre los restos hallados en Lamarque, pero la Fiscalía puso un freno: la identificación no está cerrada y hay una prueba que definirá todo. ¿Qué falta?
La familia de Kevin Hernández reconoció prendas y tatuajes entre los restos humanos hallados el 10 de septiembre cerca del cementerio de Lamarque. Sin embargo, la Fiscalía aclaró que la identificación todavía no es oficial y que la prueba determinante será el ADN.
Este miércoles, familiares del joven, la representante fiscal y la querella participaron en el Gabinete de Criminalística de una diligencia para reconocer las prendas recuperadas durante el procedimiento. La autopsia ya había permitido identificar tatuajes en los brazos de los restos.
Qué falta para confirmar la identidad
El Ministerio Público Fiscal (MPF) informó que el Laboratorio Regional de Genética Forense, con sede en Bariloche, ya recibió las muestras obtenidas de los restos y las extraídas de la madre de Kevin. Con ese material se realizará el estudio genético que permitirá establecer científicamente la identidad.
La Fiscalía explicó que las vías disponibles para identificar a una persona son las huellas dactilares y el ADN. En este caso, por el estado de descomposición del cuerpo, no fue posible obtener huellas, por lo que el expediente avanza con el análisis genético.
Nuevas pericias sobre los restos hallados
Además del estudio de ADN, el Ministerio Público Fiscal solicitó pericias histopatológicas y entomológicas. Estos análisis se suman a la autopsia realizada por médicos del Cuerpo de Investigación Forense de la Segunda Circunscripción Judicial.
Desde la Fiscalía remarcaron que la certeza sobre la identidad será dada por una confirmación científica. “La certeza fehaciente que podrá brindar el Ministerio Público Fiscal será a través de la confirmación científica que la brindará el estudio de ADN”, indicaron.
El hallazgo de los restos se produjo el 10 de septiembre, durante la investigación por la desaparición de Hernández. La familia reconoció elementos personales y tatuajes, mientras que la querella sostiene la hipótesis de un homicidio. Esa interpretación, sin embargo, forma parte de la investigación y todavía no fue confirmada por la Fiscalía en esta instancia.