Récord en Santa Cruz: más de 400 jóvenes quieren entrar a la Escuela de Policía, pero el filtro recién arranca
Más de 400 jóvenes se anotaron para entrar a la Escuela de Policía de Santa Cruz y la cifra ya marca un récord. Pero el camino recién empieza: los exámenes que se vienen en noviembre y la logística que armó la institución para que nadie quede afuera.
La Escuela de Policía de Santa Cruz "Comisario Inspector Eduardo Victoriano Taret" atraviesa un momento inédito: más de 400 aspirantes se preinscribieron para el ciclo lectivo 2027, una cifra que supera ampliamente las convocatorias anteriores y que sorprendió a las propias autoridades del establecimiento.
El fenómeno tiene varias lecturas. Por un lado, la búsqueda de estabilidad laboral en un contexto económico complejo. Por otro, el atractivo que fue ganando la carrera policial como opción académica técnica y con fuerte vocación comunitaria en la Patagonia.
Primera prueba: los exámenes en Río Gallegos
El proceso de selección ya dio sus primeros pasos en la sede central de Río Gallegos. Durante el 1° y 2 de octubre, cerca de 200 aspirantes domiciliados en la capital provincial se presentaron para cumplir con los exámenes obligatorios iniciales.
Según pudo saber La Opinión Austral, los postulantes pasaron por controles antropométricos de peso y talla, revisiones médicas generales, evaluaciones psicopedagógicas y entrevistas psicológicas individuales y grupales. Todo eso permitió trazar un primer perfil de aptitud para el ingreso.
Lo que se viene: noviembre, con logística especial
La próxima etapa está prevista para el mes que viene. La conducción de la escuela convocó para los días 9, 10 y 11 de noviembre a unos 185 inscriptos del interior santacruceño, que se sumarán a cerca de 90 postulantes capitalinos que todavía deben completar sus primeras instancias.
Para amortiguar el costo del traslado y la estadía en Río Gallegos —el establecimiento no cuenta con alojamiento ni comedor para esta etapa previa—, la institución concentró todos los exámenes en tres jornadas consecutivas de trabajo intensivo.
Quienes superen esta barrera psicofísica deberán afrontar en noviembre las exigentes pruebas de rendimiento físico y presentar una batería de estudios médicos complementarios que serán auditados por clínicos y traumatólogos de la fuerza. La directiva remarcó que los jóvenes deben mantener un entrenamiento riguroso y constante, porque la exigencia corporal es un pilar indispensable para sostener el ritmo de la carrera.
Cinco tecnicaturas y una nueva orientación en camino
La propuesta académica se modernizó para responder a las demandas de la sociedad patagónica actual. La formación dura tres años bajo régimen de formación profesional y abarca cinco tecnicaturas de nivel superior: Seguridad Pública y Ciudadana, Investigación Criminal, Criminalística, Gestión contra Siniestros y Tratamiento Penitenciario.
Esta última refleja el trabajo articulado entre la policía y el Servicio Penitenciario Provincial, con un criterio unificado y transparente en la selección de los futuros cuadros. Además, las autoridades adelantaron que se proyecta sumar una nueva orientación en el área contable para fortalecer la gestión administrativa.
Durante el trayecto formativo, los cadetes combinan el aprendizaje del derecho, el manejo normativo de las libertades públicas y la instrucción táctica y de tiro. Los ingresantes de primer año cursan bajo régimen de internado para afianzar disciplina y camaradería; en segundo y tercer año pasan a la modalidad externa, con un contacto más fluido con la comunidad a la que prestarán servicio.
Al egresar con el grado de oficial ayudante, los profesionales se incorporan al escalafón activo de las fuerzas y quedan habilitados para articular sus estudios con la educación universitaria y obtener títulos de licenciatura.