Recorre la costanera con sus churros: el joven de 25 años que no baja los brazos pese a un duro revés
Luciano tiene 25 años y todos los días sale a vender churros por Comodoro: de martes a domingo recorre la ciudad y los fines de semana se instala en la costanera. Lo que pocos saben es el duro golpe que viene enfrentando en los últimos meses.
Luciano Hidalgo tiene 25 años y todos los días sale a la calle a ganarse el pan con lo que sabe hacer: vender churros. Su rutina no entiende de feriados ni de excusas: de martes a domingo recorre distintos puntos de Comodoro Rivadavia, y cuando llega el fin de semana planta su puesto en la zona de la costa, donde el movimiento de gente le da una mano.
Sin embargo, el presente no es el que soñó. Según contó, las ventas bajaron en los últimos meses, un golpe que siente en el bolsillo y que lo obliga a redoblar el esfuerzo. Aun así, no se queda en casa: sale todos los días, con el carrito y la mercadería, para sostener su fuente de ingresos.
Un oficio que se aprende en la calle
La historia de Luciano es la de tantos jóvenes que se rebuscan con un emprendimiento propio en una ciudad donde el empleo formal no siempre llega. Con apenas 25 años, eligió no esperar sentado: armó su propio circuito, se hizo conocido en la costanera y convirtió los churros en su medio de vida.
El dato no es menor: en un contexto económico complicado, sostener un negocio callejero implica lidiar con la suba de insumos, los días de mal tiempo y la competencia. Él lo sabe, pero igual sale. «Las ventas bajaron, pero sigo saliendo todos los días», es el mensaje que resume su actitud.
Su presencia ya es parte del paisaje para los vecinos que caminan la costa los fines de semana. Muchos lo reconocen, le compran y hasta le preguntan si va a seguir. La respuesta es siempre la misma: mientras pueda, sí.
La historia de este joven churrero se viralizó en las últimas horas y generó muestras de apoyo en las redes. No hay un final grandilocuente ni un giro inesperado: hay un pibe que trabaja, que no se rinde y que sigue recorriendo Comodoro con la esperanza de que la semana que viene sea mejor que la anterior.