Recorrieron los comercios de La Toma y se toparon con un detalle que se repite en casi todos
Defensa del Consumidor recorrió los comercios de La Toma y dejó un número que habla del estado de los reclamos en el pueblo: lo que encontraron puertas adentro cambia la forma de reclamar.
La Dirección de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, a cargo de Cecilia Hissa, desembarcó en La Toma, departamento Pringles, con una jornada que combinó fiscalización y asesoramiento a los vecinos. El operativo dejó un saldo concreto: 90 inspecciones en comercios de la localidad y 30 libros de quejas renovados.
Durante la recorrida, el equipo verificó el cumplimiento de la normativa vigente en materia de defensa del consumidor y lealtad comercial. La cifra de inspecciones marca el alcance de la fiscalización puertas adentro de los negocios del pueblo.
Qué son los libros de quejas y por qué importan
Los 30 libros renovados no son un trámite menor. Se trata de un instrumento obligatorio que funciona como prueba documental ante reclamos por maltrato, productos defectuosos o incumplimiento de garantías. Es decir: cuando un vecino necesita respaldar una queja, ese libro es el primer papel que pesa.
Además de la tarea de control, el personal asesoró a los habitantes de La Toma sobre sus derechos como consumidores, un aspecto que suele quedar en segundo plano frente a las inspecciones.
Cercanía territorial
Con esta nueva jornada, la Dirección de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial refuerza su política de cercanía territorial, acercando los servicios del Estado a distintos puntos de la provincia de San Luis. La Toma, en el departamento Pringles, es una de las localidades alcanzadas por este tipo de operativos.
