Recorrieron un feedlot modelo en Fernández: la foto que entusiasma a los funcionarios
Lo que se vio adentro de la estancia “El Duende” dejó una definición fuerte de los funcionarios nacionales sobre el interior santiagueño. Detrás de cada inversión hay una cadena que mueve trabajo y servicios en Fernández y el departamento Robles.
El ministro de Producción de Santiago del Estero, Néstor Machado, encabezó este miércoles una recorrida por la estancia “El Duende”, un feedlot ubicado en cercanías de la ciudad, junto a autoridades nacionales, productores y representantes de organismos del sector agropecuario.
La visita reunió a funcionarios de distintas jurisdicciones: participaron representantes de Chaco y Santa Fe, además de integrantes del Senasa, el INTA y otras entidades vinculadas al desarrollo productivo. También estuvieron el subsecretario de Economías Regionales y de Pequeños y Medianos Productores de la Nación, Martín Giaccio; el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Martín Fernández; el director nacional de Agricultura, Jorge Gambale, y el director provincial de Agricultura y Ganadería, Javier Togo.
Un emprendimiento con encadenamiento productivo
Durante la recorrida, Machado definió al establecimiento como “un emprendimiento modelo que tiene un encadenamiento productivo” y puso el foco en el impacto que este tipo de inversiones genera sobre toda la zona.
El desarrollo del feedlot articula distintas etapas de la cadena: producción agrícola, generación de alimento, ganadería, engorde y servicios vinculados. Ese entramado permite que una parte cada vez mayor del valor generado por el campo permanezca en el territorio, movilizando proveedores, transporte, mano de obra y nuevas inversiones.
El ministro valoró además el interés de las autoridades nacionales por conocer en persona un establecimiento santiagueño que trabaja sobre proyectos importantes y que constituye una referencia del potencial de esta región de la provincia.
Fernández, en el corazón de una región productiva
La visita volvió a poner la mirada sobre Fernández, una ciudad históricamente vinculada con la producción agropecuaria y ubicada en una zona con condiciones para profundizar procesos de diversificación y agregado de valor.
El departamento Robles cuenta con una fuerte tradición productiva y su ubicación estratégica es otro de sus activos. En ese escenario, los establecimientos que avanzan hacia modelos integrados muestran que el desafío ya no pasa solo por producir materias primas, sino también por transformarlas, agregarles valor y generar empleo dentro de Santiago del Estero.
La recorrida de funcionarios nacionales adquiere relevancia porque permite mostrar fuera de la provincia experiencias concretas que reflejan esa evolución.
“La potencia productiva del interior”
Tras conocer el establecimiento, Giaccio destacó el nivel productivo observado en Santiago del Estero y explicó que el objetivo de la visita fue conocer “de primera mano” el trabajo que se viene realizando.
“Ya visitamos un emprendimiento de cerdos a la mañana y ahora vimos esta maravilla de feedlot, que es un lujo para la Argentina”, expresó el funcionario nacional.
Y agregó una definición que sintetizó la jornada: “Se nota la potencia productiva del interior del país y cómo el campo empuja y genera fuentes de trabajo y genera riqueza”.
La expresión cobra una dimensión especial para Fernández y su zona de influencia. La producción agropecuaria no es solo movimiento dentro de los establecimientos rurales: detrás de cada inversión hay una cadena que involucra a trabajadores, transportistas, comerciantes, profesionales, contratistas, proveedores y prestadores de servicios.
El desafío de transformar producción en desarrollo
La experiencia observada en “El Duende” muestra una de las posibilidades que tiene Santiago del Estero para los próximos años: avanzar sobre cadenas productivas capaces de integrar agricultura y ganadería y transformar esa capacidad primaria en mayor valor agregado.
Fernández aparece dentro de ese mapa como uno de los puntos con condiciones para consolidar el proceso. La presencia conjunta de productores, organismos técnicos y autoridades provinciales y nacionales permitió no solo observar el funcionamiento de un feedlot, sino también exhibir una realidad que viene ganando protagonismo: el interior santiagueño posee capacidad productiva, conocimiento, territorio y emprendimientos capaces de competir y convertirse en referencia nacional.
En ese contexto, Fernández y el departamento Robles tienen una oportunidad concreta para seguir creciendo como uno de los polos productivos de Santiago del Estero, donde el campo, la inversión y el agregado de valor pueden convertirse en motores de empleo y desarrollo para toda la región.