Recorrió la ciudad con lupa: el veredicto del auditor que define si Catamarca es destino inteligente
El auditor externo Germán Treuer recorrió los principales atractivos de la Capital y ya tiene su primera devolución. ¿Qué aspecto recomendó mejorar para que la ciudad avance en la certificación?
San Fernando del Valle de Catamarca dio un paso decisivo en su camino para convertirse en Destino Turístico Inteligente (DTI). La ciudad recibió la visita del auditor externo Germán Treuer, integrante de la Red Iberoamericana de Destinos Turísticos Inteligentes, quien recorrió el territorio para evaluar las acciones que el municipio viene implementando.
La iniciativa, impulsada por la Municipalidad de la Capital a través de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico, apunta a fortalecer la gestión turística con innovación, sostenibilidad, tecnología y mejoras en la accesibilidad.
Qué lugares visitó el auditor
La evaluación incluyó visitas presenciales a espacios representativos del patrimonio cultural, histórico y natural de la Capital. Entre ellos, el auditor recorrió el Pueblo Perdido de la Quebrada, la Casa de la Puna, museos municipales y provinciales, el Museo de la Virgen del Valle y el dique El Jumeal, entre otros puntos.
El trabajo también contempló la revisión de las evidencias correspondientes a los indicadores del modelo. Para eso participó el equipo técnico municipal, integrado por referentes de distintas áreas que aportaron documentación, registros fotográficos y otros elementos para acreditar las acciones desarrolladas.
Qué evalúa el modelo de Destino Turístico Inteligente
Durante su visita, Treuer explicó el alcance de la evaluación. “El trabajo consiste en evaluar los indicadores vinculados con la tecnología, la gobernanza, la inclusión, la sostenibilidad y la innovación. Esto permite pensar el turismo en un sentido amplio, incorporando herramientas para la promoción, la generación de datos para la toma de decisiones y el desarrollo de una actividad sostenible desde los puntos de vista ambiental, económico y social”, sostuvo.
Tras los recorridos técnicos, el auditor se mostró satisfecho con las jornadas de trabajo y destacó la diversidad de atractivos de la ciudad, que combinan patrimonio natural, cultural e histórico con propuestas gastronómicas y de entretenimiento. Consideró que la Capital tiene un importante potencial para seguir desarrollando su actividad turística y expresó su expectativa de que el proyecto contribuya al crecimiento sostenible del destino.
El umbral que busca superar la ciudad
La secretaria de Turismo y Desarrollo Económico, Inés Galíndez, destacó el trabajo articulado de los equipos municipales y la relevancia de esta etapa dentro del proceso de certificación.
“Estamos trabajando intensamente con el equipo que lleva adelante el proyecto de Destinos Turísticos Inteligentes, en una de las instancias más importantes del proceso. La evaluación no se limita a la documentación presentada, sino que también contempla la observación directa de las condiciones de los espacios turísticos y de las acciones implementadas por el Municipio”, afirmó la funcionaria.
En ese sentido, señaló que uno de los objetivos es superar el umbral del 40% de cumplimiento requerido para que un destino sea considerado en desarrollo dentro del modelo, y subrayó el compromiso de continuar fortaleciendo la gestión turística local.
Accesibilidad, el aspecto a profundizar
El coordinador del proyecto DTI por parte de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico, Jorge Cejas, valoró positivamente la primera devolución del auditor y destacó el reconocimiento a las transformaciones que experimentó la ciudad en los últimos años.
Al referirse a las recomendaciones recibidas, Cejas indicó que uno de los aspectos a profundizar es la accesibilidad, con oportunidades de mejora que pueden concretarse progresivamente, sin requerir necesariamente grandes inversiones.
Con este trabajo, la Municipalidad de la Capital reafirma su compromiso con una planificación turística integral, orientada a mejorar la calidad de los servicios, promover la inclusión, preservar el patrimonio y consolidar una ciudad cada vez más preparada para recibir a visitantes y turistas, teniendo al turismo como uno de los principales vectores del desarrollo económico local.