Reforma del BCRA: el voto dividido del Chaco y la pelea que se desató en Diputados
La delegación chaqueña se partió en dos en la votación de la reforma del Banco Central. Mientras el oficialismo celebra, la oposición denuncia un blindaje y anticipa una pelea que recién empieza.
La Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central con 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones. La iniciativa redefine el rol de la autoridad monetaria, pone el foco en la preservación del valor de la moneda, limita la asistencia al Tesoro y modifica las reglas para remover a sus autoridades. La delegación chaqueña se partió en dos: cuatro legisladores acompañaron el proyecto y tres lo rechazaron.
Los votos afirmativos llegaron de Guillermo Agüero y Gerardo Cipolini, de la UCR, y de Carlos García y Rosario Goitía, de La Libertad Avanza. En la vereda opuesta se ubicaron Julieta Campo, Sergio Dolce y Aldo Leiva, todos de Unión por la Patria.
Los argumentos del oficialismo
Agüero fue uno de los defensores más duros de la reforma. Tras la votación, calificó el proyecto como “una de las reformas más importantes de este año” y aseguró que busca impedir que el poder político use al Banco Central para tapar desequilibrios fiscales. En esa línea, apuntó contra los adelantos transitorios, las utilidades contables y el uso de reservas: “El Banco Central terminó financiando el enorme déficit del sector público”, sostuvo.
Cipolini acompañó la postura de su bloque, mientras que García y Goitía se alinearon con el oficialismo. La diputada libertaria había participado antes de las reuniones donde se presentaron los lineamientos centrales de la iniciativa.
Las críticas de la oposición
Campo cuestionó que la estabilidad monetaria quede como eje único y advirtió que se restringen las herramientas del Estado para intervenir en la economía. “No hay ningún país del mundo que tenga entre sus objetivos, su único objetivo, la estabilidad monetaria”, afirmó. También criticó las nuevas condiciones para modificar el directorio del organismo y habló de un “blindaje” a las autoridades actuales.
Dolce, por su parte, dijo que evaluaría cada cambio según su impacto en la gente: “Todo cambio que favorezca y sirva para los argentinos, bienvenido. Ahora, todo cambio que favorezca solo a grupos inversores, no lo vamos a acompañar”.
Leiva se sumó al rechazo y protagonizó uno de los cruces más fuertes de la sesión, en un clima marcado por la tensión entre oficialismo y oposición.