Reforma del INV: el Gobierno habilita certificaciones privadas, pero con supervisión estatal
¿Sabés qué cambiaría en el INV con la nueva ley? El ministro Fernández revela los detalles que preocupan a los viñateros.
El ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, confirmó que el proyecto de desregulación nacional mantiene al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) como ente de control, aunque permitirá que privados certifiquen calidad. “Los privados podrán certificar, pero deberán estar acreditados”, aseguró el funcionario en una entrevista con Canal 13 San Juan.
El borrador de la ley de desregulación, que el Gobierno Nacional impulsa para tratar en los próximos días, incluye una reforma del INV que ya genera debate entre las provincias vitivinícolas. Fernández explicó que la propuesta aún está bajo estudio y que San Juan analiza cada artículo antes de fijar posición.
¿Cómo funcionará la certificación privada?
Según el ministro, el INV seguirá siendo el instituto certificador de referencia. “En muchos casos donde su capacidad o sus equipos no puedan certificar, habilitará a privados para que puedan hacer esas certificaciones, siempre que estén acreditados”, detalló. El esquema, dijo, no implica una pérdida de controles: “Los laboratorios van a certificar bajo homologaciones y protocolos. Esto ocurre habitualmente en la mayoría de las industrias”.
Como ejemplo, recordó que los análisis de pesticidas para exportar productos agroindustriales ya son realizados por laboratorios privados habilitados por organismos estatales. “Hay un organismo estatal que acredita y valida que ese laboratorio está habilitado para hacerlo”, señaló.
“La Ley de Vinos está muerta”
Fernández fue contundente al referirse a la normativa vigente: “La Ley de Vinos está muerta”. Explicó que las herramientas de promoción previstas en esa ley dejaron de aplicarse hace tiempo y que el fomento al sector hoy se canaliza por otras líneas de financiamiento.
La preocupación por los stocks
Más allá de los cambios institucionales, el ministro puso el foco en preservar la información sobre stocks de vino y mosto, clave para el mercado. “Queremos cuidar las certezas del vino vinculadas al mercado”, afirmó. Sin datos precisos, advirtió, “crece la incertidumbre sobre el precio que van a recibir los viñateros”.
Calidad: “La define el consumidor”
Fernández consideró que las regulaciones sobre calidad deben responder a la demanda del consumidor sin agregar costos innecesarios. “Si queremos seguir vendiendo vino, tenemos que ofrecerle a cada segmento el producto que demanda. Incorporar regulaciones que solamente agregan costos no siempre ayuda a sostener la competitividad”, sostuvo.
La Provincia aún no fijó posición. Fernández adelantó que la próxima semana convocarán a representantes de toda la cadena vitivinícola para debatir el proyecto antes de tomar una decisión.