Refuerzan la seguridad en el Milagro: llegan 200 agentes para frenar la venta ilegal
La Municipalidad de Salta refuerza los controles en el Milagro con 200 agentes para frenar la venta callejera. ¿Qué pasará con los vendedores ambulantes y los puestos de la feria?
Con la llegada del mes del Milagro, la Municipalidad de Salta puso en marcha un operativo especial para garantizar el orden durante la festividad religiosa. Se desplegarán 200 agentes municipales en los puntos críticos, con el objetivo de controlar el comercio ilegal y asegurar que los productos cumplan con las condiciones sanitarias.
Esteban Carral, secretario de Espacios Públicos y Protección Ciudadana, adelantó en FM Aries que los controles se concentrarán en los alrededores de la feria y en los sectores por donde transitan las peregrinaciones. La idea es evitar que se instalen vendedores sin autorización y verificar que los alimentos y bebidas que se ofrezcan a los fieles sean aptos para el consumo.
¿Qué pasa con los vendedores ambulantes?
El funcionario explicó que muchos vendedores buscan colarse en la vía pública, especialmente en el recorrido de los peregrinos que llegan del interior. “No están buscando a los peregrinos como clientes, sino mimetizarse entre los que están haciendo puestos de hidratación y colaborando”, señaló Carral.
Por eso, los agentes estarán atentos para identificar estas situaciones y proceder de acuerdo a la normativa vigente.
La feria del Milagro: 550 puestos en juego
En cuanto a la feria principal, las inscripciones ya cerraron y ahora se está analizando la documentación de los postulantes. Se habilitarán 550 puestos en distintos sectores, de los cuales 120 serán para el patio gastronómico. El resto se repartirá entre venta de ropa, juguetes, artesanías y productos regionales.
La distribución final se definirá mediante un sorteo, una vez que se verifique que todos los inscriptos cumplen con los requisitos.
Menos cupo para foráneos
Otro dato relevante es que este año solo se otorgará el 5% de los puestos a personas que provienen de otras provincias. La medida busca priorizar a los salteños que han trabajado en la festividad durante décadas, según explicó Carral.
La decisión ya generó debate entre los comerciantes locales, aunque el municipio sostiene que es una forma de reconocer el esfuerzo de quienes sostienen la tradición año tras año.