Reina de los estudiantes: la crítica de una jueza al concurso de belleza
Desde 2016, Río Gallegos dejó atrás el concurso de belleza para elegir a su representante estudiantil. Pero la discusión sigue abierta: ¿qué otros valores deberían ponderarse?
En el Mes de la Primavera y de los Estudiantes, la elección de la reina vuelve a estar en el centro del debate. Cynthia Segura, secretaria de Violencia Doméstica del Juzgado de Familia Nº 2 de Río Gallegos, cuestionó los certámenes de belleza y planteó la necesidad de buscar otros criterios para elegir a los representantes estudiantiles.
En diálogo con el programa “Segunda Mañana”, que se emite por Radio LU12 AM680, la funcionaria analizó el lugar que ocupaban socialmente estas elecciones en décadas anteriores y advirtió sobre la violencia simbólica que pueden generar.
¿Por qué cuestiona los certámenes?
Segura sostuvo que en la cultura occidental, la primavera, la fertilidad y la belleza están representadas a través de figuras femeninas. “Los movimientos feministas vienen a tratar de hacernos pensar de una forma distinta, de que por ahí no tiene un asidero natural, sino que es algo cultural”, explicó.
En ese sentido, señaló que estos concursos pueden generar “cosificación en las mujeres, daño a su salud mental, daño al cuerpo, por ser juzgadas por su físico”.
“Cuando en función de eso se genera daño en el cuerpo, en la mente o genera patrones de conducta que repercuten en la vida cotidiana de las mujeres, hay una violencia simbólica”, afirmó, y remarcó: “Entre todos formamos esa sociedad patriarcal”.
El cambio de paradigma en Río Gallegos
Desde mayo de 2016, la elección de reina de la capital provincial se transformó en un certamen para elegir un “representante ejemplar o embajador”. Segura recordó que el expediente se inició de oficio y buscó establecer el control de constitucionalidad del concurso de belleza en los estudiantes secundarios.
La iniciativa contó con la intervención de la Coordinación Provincial de Centros de Estudiantes, la Coordinación General de Educación Privada y la Subsecretaría de las Mujeres. “Fue una idea que se trató de construir consensuadamente”, destacó.
La secretaria contó que entre los jóvenes había disidencias: algunos querían mantener las tradiciones y otros sostenían que esos certámenes les hacían mal. “También hablaron de enfermedades que se generan a través de este objetivo de las mujeres de entrar en un patrón de belleza, por ejemplo, bulimia, anorexia”, agregó.
Segura aclaró que el juez Antonio Andrade “en ningún momento ordenó dejar sin efecto este concurso” y remarcó que “hay que hacer un cambio de paradigma”.
“El debate genera incomodidad”
Para la funcionaria, es urgente poner el tema en discusión. “Si gracias a que algunos hombres hegemónicos la pasaron bien, un montón de otros géneros la pasaron mal, hay que ponerse a dudar sobre eso”, planteó.
También aseguró que muchas chicas eran coaccionadas a participar. “Si se ejerce presión sobre el otro, quiere decir que ya se rompe la voluntariedad”, señaló, y destacó la importancia de “desaprender” viejas prácticas.
En ese marco, rescató el mensaje de la estudiante Sofía Lizabe: “Aprendamos a amarnos por lo que somos, no dejar que nadie nos haga creer que somos insuficientes”. Y concluyó: “Permitir que haya diversidad es la parte más bella del mundo”.