Reinaldo Wabeke rompió el silencio sobre sus cinco años preso: "Me tenían apuntando con una chuza todo el día"

Cinco años tras las rejas, una chuza apuntándole todo el día y una advertencia que lo mantuvo callado: Reinaldo Wabeke cuenta por primera vez los detalles más oscuros de su paso por la cárcel. Lo que reveló sobre la causa que lo llevó preso lo cambia todo.

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Reinaldo Wabeke rompió el silencio sobre sus cinco años preso: "Me tenían apuntando con una chuza todo el día"
Reinaldo Wabeke rompió el silencio sobre sus cinco años preso: "Me tenían apuntando con una chuza todo el día"

Reinaldo Wabeke, el recordado "viudo de Adelfa", reconstruyó en diálogo con UNO Santa Fe los años más duros que pasó tras las rejas y reveló detalles que nunca había contado sobre su vida en prisión. El hombre, que recuperó la libertad tras cumplir una condena vinculada a una causa por drogas, asegura que el encierro lo marcó para siempre y que ahora intenta rearmar su historia lejos de los pabellones.

Wabeke estuvo cinco años privado de su libertad y comparó su experiencia con la ficción televisiva que retrata el mundo carcelario. "La cárcel es como la serie El Marginal, en vivo y en directo. Viví cinco años y es así", afirmó al describir el ambiente que encontró puertas adentro.

El infierno en Piñero

Uno de los pasajes más crudos de su relato tiene que ver con el año que pasó en el penal de Piñero. Según contó, allí vivió bajo amenazas constantes y presiones para conseguir dinero de su entorno. "En Piñero la pasé mal un año. Me tenían apuntando con una chuza todo el día para que pida plata a mi familia", reveló.

El relato describe un período de tensión extrema que, según su versión, logró dejar atrás cuando consiguió un cambio de pabellón. Después de aproximadamente un año fue trasladado al pabellón 14 de Coronda, donde la situación cambió por completo. "Luego de un año me pude ir al pabellón 14 de Coronda, y ahí terminó el infierno mío. Ahí fue maravillosa la experiencia", recordó.

Wabeke también apuntó contra las condiciones de alimentación dentro del sistema penitenciario. "La comida de la cárcel es un asco, llena de gusanos. No dejan pasar a la familia la comida", sostuvo.

Su versión sobre la causa por drogas

Al referirse al expediente que terminó con su detención, Wabeke aseguró que fue víctima de una maniobra para involucrarlo en una investigación por drogas. "Me hizo poner droga en mi casa. Me hizo la cama para que yo caiga preso", declaró, y agregó que otras personas habrían trasladado la mercancía para luego incriminarlo. "Taparon toda la mercancía que habían pasado para otro lado y meterme a mí como perejil preso", afirmó.

Según su testimonio, también recibió amenazas para que no hablara de lo ocurrido. "Me dieron dos años, me dieron la libertad condicional. Me callé la boca porque me dijeron que si hablaba me iban a matar", relató. Estas afirmaciones corresponden exclusivamente a su versión de los hechos.

Un vínculo que nació tras las rejas

Los años de encierro también le dejaron una relación. Wabeke contó que conoció a Elías Salazar durante su paso por Coronda y que el vínculo siguió después de que ambos recuperaran la libertad. Tras completar su condena en abril de 2025, se reencontraron y hoy viven juntos en Rosario. "Elías es una persona maravillosa, el pilar de mi vida. Vivo en la Tablada de Rosario, en medio de la villa, y no tengo miedo a nada", expresó.

El conflicto familiar y el perdón

El encierro también estuvo atravesado por conflictos con parte de su familia. Uno de los episodios que más lo marcó fue no haber podido despedir a su padre. "No me permitieron ver a mi papá cuando se murió, lo cremaron y lo tiraron para que yo no vaya al velatorio", sostuvo. Pese a esas situaciones, aseguró que con el tiempo decidió perdonar a algunos integrantes de su entorno. "A pesar de todas estas cosas, yo a mi mamá la perdoné. A mi cuñado lo perdoné", manifestó.

Una nueva vida lejos de la cárcel

Tras cumplir su condena, Wabeke empezó una etapa junto a Salazar y ahora busca reconstruir su historia desde su propia perspectiva. Actualmente trabaja en una biografía junto al escritor Santiago Idiart, con encuentros semanales para repasar episodios de su infancia, su relación con Adelfa Volpes, la causa judicial y los años de prisión. "El libro demora entre cuatro o cinco meses si va bien. Nos vemos dos veces por semana, dos horas, para contar mi historia", explicó.

Además, aseguró que mantiene conversaciones para llevar su vida a una producción audiovisual. "En diciembre firmé un contrato con Martín Frassi para que me represente y termine de negociar con Netflix", señaló. Después de cinco años de encierro, Wabeke busca transformar aquella etapa en un relato propio.

Reinaldo Wabeke relató su experiencia en prisión

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