Renunció otro director del PAMI en Río Negro: ya son cuatro las bajas en la era Milei
Nicolás Petrini renunció a la conducción del PAMI Río Negro. ¿Quién lo reemplazará y qué pasará con la medida de fuerza de las clínicas?
El PAMI de Río Negro volvió a quedarse sin timonel. Nicolás Petrini presentó su renuncia a la conducción de la obra social provincial, apenas ocho meses después de asumir. Su salida se da en un contexto de fuerte crisis institucional y en medio de una medida de fuerza inédita que sacudirá a los afiliados.
Petrini deja el cargo en un momento crítico: las clínicas y sanatorios de la Patagonia anunciaron la suspensión total de servicios para la próxima semana.
Según pudo saberse, el reemplazante natural sería Horacio Llamazares, actual jefe del Departamento Médico de la obra social, aunque todavía no hay confirmación oficial.
Una silla que no encuentra dueño
Con la renuncia de Petrini, ya son cuatro los directores que pasaron por el PAMI rionegrino durante la gestión de Javier Milei. El primero fue Carlos Montenegro, que asumió en febrero de 2024 y duró apenas tres meses en el cargo, hasta mayo de ese año.
Luego llegó Juan Ignacio Viñals, quien logró mantenerse un año y medio al frente del organismo. Y en diciembre pasado desembarcó Petrini, que ahora da un paso al costado.
Las idas y vueltas en la conducción no son casualidad. Coinciden con la interna feroz en La Libertad Avanza, el auge y la caída de Lorena Villaverde y el ascenso de Enzo Fullone. Pero el trasfondo es otro: la crisis financiera que atraviesa el PAMI en tiempos de ajuste.
Una medida de fuerza que preocupa
La salida de Petrini se produce justo cuando el sector privado de salud decidió jugarse todo. Las clínicas y sanatorios de la Patagonia anunciaron que el próximo martes suspenderán de forma total los servicios a los afiliados del PAMI. Se trata de una acción inédita en el país, que golpea de lleno a Río Negro.
No es la primera medida de este tipo que afecta a la provincia, pero sí la más contundente. El reclamo del sector privado viene en aumento y no encuentra respuestas concretas. La falta de soluciones de fondo llevó a los prestadores a tomar esta decisión extrema.
La incertidumbre crece entre los afiliados, que ven cómo el servicio se deteriora mientras los directivos van y vienen. La pregunta que queda flotando es quién ocupará ahora el sillón de la obra social y si podrá frenar una crisis que parece no tener techo.