Renunció un juez en medio del escándalo por el caso Próvolo: el detalle de su salida
Estuvo 38 años en el Poder Judicial y su renuncia se efectivizó este martes, pocos días después de que la Suprema Corte pidiera revisar su conducta en el segundo juicio del caso Próvolo.
El juez penal Rafael Escot dejó el Poder Judicial de Mendoza tras 38 años de carrera, en medio de la polémica por su actuación en el segundo juicio del caso Próvolo. Su renuncia se efectivizó este martes, pocos días después de que la Suprema Corte provincial pidiera revisar su conducta.
Escot había iniciado los trámites para jubilarse en junio y el gobernador Alfredo Cornejo aceptó su dimisión mediante un decreto firmado el 31 de julio, con efectos desde el 1 de septiembre. De todos modos, su salida no fue presentada como consecuencia de la resolución del máximo tribunal.
El pedido de la Corte
El dato cobra relevancia porque apenas unos días antes de concretarse su salida, la jueza de la Corte Teresa Day solicitó que la Sala Administrativa analizara la conducta de Escot durante el segundo megajuicio del Próvolo. El planteo quedó incorporado al fallo del 21 de agosto, mediante el cual el máximo tribunal provincial revirtió la absolución de Kosaka y la declaró responsable por cinco hechos de abuso sexual.
La actuación cuestionada se remonta a agosto de 2022, cuando Escot integraba el tribunal encargado de juzgar a Kosaka y a otras mujeres vinculadas al Instituto Antonio Próvolo. Durante la declaración de una de las víctimas, Escot señaló que "la declaración es una carga pública para el testigo" y agregó que "alguna vez va a tener que terminar de declarar, que haga algo para mejorar".
Day calificó esa expresión como una "inaceptable consideración" y sostuvo que los magistrados que dirigían el debate debían haber puesto límites a preguntas y repreguntas para evitar confusión y, particularmente, la revictimización de los denunciantes.
Una larga carrera judicial
Con su renuncia efectiva desde este martes, Escot cierra una carrera judicial iniciada en 1988, en la que se desempeñó como defensor público, fiscal, juez de Instrucción y juez de sentencia. También fue el juez técnico del primer juicio por jurados realizado en Mendoza, en 2019.