Reparaba una bomba en un techo de Cipolletti y el desenlace conmocionó a Neuquén
Un trabajador neuquino cayó desde el techo de un galpón en Cipolletti mientras reparaba una bomba de agua. La Justicia ya tiene los primeros resultados, pero lo que reveló la Fiscalía sobre las condiciones de la tarea cambia todo el panorama.
Un joven neuquino murió el viernes por la tarde tras caer desde unos siete metros de altura mientras reparaba una bomba de agua en el techo de un galpón en Cipolletti. La víctima fue identificada por el Ministerio Público Fiscal como Abraham Alejandro Carrizo, de 29 años, con domicilio en Neuquén capital.
Qué pasó en calle Italia
El accidente ocurrió en un depósito ubicado sobre calle Italia al 365 de la ciudad rionegrina. Cerca de las 17:26, personal de la Comisaría Cuarta recibió un llamado de emergencia que alertaba sobre un accidente laboral.
Según la reconstrucción inicial, Carrizo trabajaba sobre la estructura sin arnés de seguridad cuando pisó una chapa transparente de policarbonato. El material cedió bajo su peso y cayó al suelo desde el techo.
El operativo de emergencia
La gravedad del cuadro motivó la intervención del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias (SIARME). El traslado al hospital de Cipolletti se consideró un código rojo debido al estado del trabajador.
El jefe de la Unidad Regional V de la Policía de Río Negro, Javier Yáñez, había confirmado a LM Cipolletti las primeras circunstancias del episodio. "Fue rápidamente trasladado al hospital por personal del SIARME y nos informan más tarde que termina perdiendo la vida", declaró el funcionario policial.
A pesar de la asistencia recibida, Carrizo sufrió lesiones de extrema gravedad y posteriormente se confirmó su fallecimiento.
La investigación judicial
El caso quedó en manos del fiscal Guillermo Ibáñez y la fiscal adjunta Julieta Della Cha, quienes buscan establecer las circunstancias exactas de la caída. En el lugar trabajó personal del Gabinete de Criminalística y los efectivos preservaron la zona siguiendo los protocolos.
Desde el Ministerio Público Fiscal indicaron que, por ahora, el hecho es considerado una fatalidad, ya que en las primeras actuaciones no se detectaron indicios de criminalidad vinculados con la muerte del joven.