Repartidores de Pedidos Ya en Tucumán estallaron: denuncian pagos indignos y preparan una movilización
¿Sabés cuánto pagan por trabajar de madrugada? Un grupo de repartidores tucumanos mostró los comprobantes y la diferencia es escandalosa. Ahora, cansados de la situación, anuncian una medida de fuerza que podría complicar el servicio.
Un grupo de repartidores de Pedidos Ya en Tucumán decidió alzar la voz y mostrar, con pruebas, lo que consideran un abuso sistemático por parte de la aplicación. Son alrededor de 40 trabajadores que aseguran que las tarifas no se actualizan hace tiempo y que los incentivos brillan por su ausencia.
El reclamo más fuerte apunta al adicional nocturno. Según relataron, recibir apenas 100 pesos extra por un pedido realizado después de la medianoche es una burla, sobre todo si se comparan con lo que pagan en otras provincias.
¿Cuánto pagan en Buenos Aires?
Uno de los repartidores, que prefirió mantener su identidad en reserva, explicó la diferencia que los indigna: mientras en la Ciudad de Buenos Aires el plus nocturno es de 2.500 pesos, en Tucumán apenas llega a 100 pesos. Y eso no es todo: si llueve, no reciben ningún tipo de compensación extra.
“Nos arriesgamos nosotros y nuestros vehículos solamente por 100 pesos”, expresó el trabajador, visiblemente molesto. La situación se vuelve aún más riesgosa si se tiene en cuenta que deben circular de madrugada, cuando la seguridad es más precaria.
¿Qué piensan hacer?
Ante este escenario, los repartidores ya anticiparon que podrían marchar hacia la sede central de Pedidos Ya, ubicada en avenida Belgrano y Paso de los Andes, en la capital tucumana. “Somos 40 compañeros y tenemos pensado movilizarnos. No nos queda otra”, advirtió uno de ellos.
El objetivo es visibilizar el reclamo y exigir una revisión de los montos que perciben por cada servicio. También piden mayores incentivos y algún tipo de compensación por las condiciones climáticas y los peligros que enfrentan en cada recorrido.
“Es de terror lo que estamos viviendo. Insisto: 100 pesos”, concluyó el trabajador, dejando en claro que la paciencia se agotó. La movilización podría ser el primer paso de un conflicto que amenaza con escalar.