Rescataron crías de carpincho atadas en una camioneta: los otros casos que salieron a la luz en Salta
Una camioneta circulaba por una ruta chaqueña cuando los efectivos la detuvieron. Adentro encontraron tres carpinchos muertos y algo que nadie esperaba ver: crías vivas atadas en la parte trasera. El caso no es el único en el norte argentino.
El maltrato animal y el tráfico ilegal de fauna silvestre volvieron al centro de la escena en el norte argentino. Crías atadas, ejemplares faenados y animales muertos durante traslados son parte de una serie de antecedentes que encienden las alarmas en Salta y Chaco.
Los carpinchos, animales que habitan ambientes acuáticos, aparecen entre las especies más golpeadas por la captura y el transporte sin control.
Salta: tres carpinchos faenados en un control
En Pichanal, departamento Orán, la Policía Rural y Ambiental detectó en julio de 2025 el traslado de tres carpinchos ya faenados. Quienes los transportaban no pudieron justificar su procedencia, según informó El Tribuno.
La Fiscalía Penal de la zona dispuso el secuestro de los ejemplares y la apertura de las actuaciones correspondientes. El episodio puso el foco sobre la caza y el movimiento de fauna silvestre: para determinar responsabilidades, la investigación deberá establecer el origen de los animales.
Otro caso registrado en la provincia ocurrió en El Quebrachal, departamento Anta, donde se encontró una corzuela muerta. Se trata de una especie distinta y el hecho no debe confundirse con los procedimientos vinculados a carpinchos.
Chaco: el hallazgo que conmocionó
La Gendarmería Nacional informó en marzo de 2023 sobre un control vial en Chaco que terminó con un hallazgo estremecedor. Los efectivos inspeccionaron una camioneta Chevrolet S10 que circulaba por la zona de la Ruta Nacional 9 y la Ruta Provincial 7.
En el vehículo encontraron tres carpinchos muertos y crías vivas atadas en la parte trasera, además de armas y elementos relacionados con la caza. La intervención quedó a disposición de la Fiscalía de Investigación N.º 2 de San Martín, con participación de organismos ambientales. Las crías fueron trasladadas al Complejo Ecológico Municipal de Sáenz Peña, en Chaco.
El procedimiento expuso los riesgos que implica capturar y transportar animales silvestres sin condiciones adecuadas: las crías pueden sufrir lesiones, estrés y deshidratación durante el viaje.
¿También intentan vender carpinchos por internet?
Las redes sociales y las plataformas de compraventa pueden convertirse en vidrieras para ofrecer fauna silvestre de manera irregular. Cada denuncia, sin embargo, debe verificarse antes de darla por confirmada.
En julio de 2025 trascendió un supuesto intento de venta de una cría de carpincho a través de Facebook Marketplace en la zona de Goya, Corrientes. La información difundida señalaba que la Policía habría recuperado al animal.
En Salta existe un antecedente oficial que muestra cómo las publicaciones en redes pueden impulsar investigaciones. En septiembre de 2025, el Ministerio Público Fiscal informó sobre un procedimiento en Villa Soledad, ciudad de Salta, relacionado con la tenencia y posible venta de cueros y partes de animales silvestres.
Entre los elementos mencionados había cueros de pecarí, un ejemplar de puma, una liebre europea y cueros atribuidos a un gato onza. El expediente no estaba vinculado a carpinchos, pero constituye un antecedente sobre la intervención de las autoridades frente a posibles infracciones con la fauna.
Un problema que va más allá de los carpinchos
En Salta, el tráfico ilegal de fauna también preocupa por la captura y comercialización de aves como catitas y loros, además de otras especies que terminan en cautiverio como mascotas. La venta sin autorización y fuera de los controles representa un riesgo para la fauna autóctona.
Las aves silvestres pueden ser arrancadas de su ambiente y trasladadas en condiciones inadecuadas, con poco espacio, estrés y riesgo de lesiones. En el caso de las crías, la situación es aún más delicada: necesitan cuidados específicos para sobrevivir.
El problema no se limita a los pájaros. El tráfico de fauna puede involucrar mamíferos, reptiles y otras especies silvestres, y afecta tanto a los ejemplares como al equilibrio de los ambientes naturales.
Por eso, las autoridades ambientales y los organismos de control cumplen un papel clave para investigar posibles casos, detectar la venta irregular y proteger a los animales. Ante una publicación sospechosa o la oferta de fauna silvestre, lo recomendable es denunciar y no comprar.
Qué dice la ley sobre la fauna silvestre
El marco legal argentino incluye la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna, que establece disposiciones para proteger la fauna silvestre y contempla sanciones para conductas vinculadas con la caza y la comercialización ilegal.
En Salta rigen además la Ley 5.513, parte del marco provincial de protección de la fauna, y la Ley 7.070, con disposiciones de protección ambiental.
Las normas aplicables dependen de las circunstancias, la especie involucrada y la legislación vigente. Antes de determinar una infracción, hay que considerar qué animal está involucrado, si se trata de caza, captura, traslado o posible comercialización, y verificar las autorizaciones y restricciones vigentes.
Un punto clave: una temporada de caza autorizada no habilita la captura de cualquier especie ni en cualquier lugar.
Cómo denunciar posibles casos de maltrato o tráfico de fauna
Proteger a los animales silvestres es una responsabilidad colectiva. Detrás de cada catita, loro o carpincho que termina fuera de su hábitat puede haber captura, sufrimiento y un negocio ilegal.
No comprar fauna silvestre y denunciar situaciones sospechosas ante la Policía Rural y Ambiental o las autoridades competentes son pasos importantes para frenar estas prácticas. Cuidar la fauna es entender que los animales pertenecen a la naturaleza, no al mercado.