Resistencia tira algo que termina salvando chicos en el Garrahan: el camión 117 ya salió

En Resistencia hay algo que muchos tiran a la basura y que termina sosteniendo a los chicos que se atienden en el Garrahan. El camión 117 ya salió con la carga completa, pero lo que se junta acá tiene dos destinos bien distintos.

· 5 min de lectura
Resistencia tira algo que termina salvando chicos en el Garrahan: el camión 117 ya salió
Resistencia tira algo que termina salvando chicos en el Garrahan: el camión 117 ya salió

Voluntarios del Chaco y Formosa reunieron 10 toneladas de materiales reciclables y las enviaron a la Fundación Garrahan, en Buenos Aires. El cargamento completó el camión número 117 de una campaña que mezcla solidaridad con cuidado del ambiente.

Carlos Alabe, referente de Ciudad Limpia y de la Casa Garrahan Chaco, contó en Radio Facundo Quiroga que los materiales de ambas provincias se cargaron en Formosa y viajaron directo a la Fundación. «Se llenó el tráiler y estamos contentos porque llenar un camión no es fácil. Pudimos seguir sumando apoyo al hospital de pediatría más importante que tenemos en la República Argentina», expresó.

Para completar el tráiler, el voluntariado chaqueño trasladó hasta Formosa las tapitas y otros elementos recolectados en Resistencia. Allí se sumaron al material reunido por el equipo que encabeza Ramón Garicoche, referente de la campaña en la provincia vecina.

Alabe destacó la continuidad del trabajo en Formosa y el acompañamiento de instituciones, empresas, fuerzas de seguridad y vecinos, clave para juntar las 10 toneladas que completaron el transporte.

Dos destinos para lo que se recicla en el Chaco

Los materiales chaqueños no tienen un único camino. Las tapitas plásticas y otros elementos viajan a Buenos Aires, donde la Fundación Garrahan los clasifica y los convierte en recursos para sostener el funcionamiento y los programas del hospital pediátrico.

El cartón y el papel que se recolectan en Resistencia, en cambio, se comercializan en la provincia. Esos fondos permiten mantener la Casa Garrahan Chaco y continuar con las obras del complejo. «Ahora estamos haciendo las dos cosas: el cartón y el papel los usamos acá para mantener la obra, mientras que las tapitas y un montón de otras cosas las mandamos a Buenos Aires para colaborar con el hospital», detalló Alabe.

El referente remarcó que la tarea es constante: la recepción, clasificación y traslado se hace durante todo el año. «Es un trabajo tremendo porque hay un montón de chicos que necesitan atención. Por suerte tenemos un hospital de la envergadura del Garrahan y podemos aportar con algo que antes la gente decía que era basura», sostuvo. Y resumió: «Esto salva vidas, ayuda al planeta y mejora el ambiente».

De residuo a recurso solidario

Ciudad Limpia arrancó en 2004, cuando separar y reutilizar residuos todavía no era un hábito extendido. Desde entonces la organización buscó demostrar que lo reciclable podía transformarse en recursos para proyectos sociales. «La gente está entendiendo cada vez más. Muchos llegan con una bolsita y dicen que no sabían cuánto material reciclable tiraban a la basura», señaló Alabe.

Para el referente, el gran logro fue cambiar la mirada sobre los residuos. «Hicimos entender que la basura no es solamente un problema, sino que puede formar parte de la solución. Lo que uno recicla genera recursos y esos recursos salvan vidas en un hospital pediátrico», afirmó.

La participación sostenida de la comunidad permitió avanzar con la Casa Garrahan Chaco, colaborar con el Centro de Enfermedades Raras de Barranqueras y adquirir un espacio para alojar a chaqueños que se tratan en Buenos Aires.

El reclamo que también mira los desagües de Resistencia

Alabe vinculó el reciclado con problemas ambientales que golpean a la capital chaqueña. Advirtió que la basura acumulada puede obstruir los desagües y agravar los anegamientos en las lluvias fuertes. «Resistencia está en un plato hondo y nos podemos inundar rápidamente. Si colaboramos para que los desagües estén libres, ayudamos a que el agua escurra más rápido», explicó.

También pidió sostener el descacharrado ante la humedad y los mosquitos. Para él, cuidar la ciudad no depende solo de los gobiernos: «Los ciudadanos tenemos que hacernos responsables de nuestra ciudad y de nuestro espacio. Todos los voluntarios del Garrahan estamos sembrando conciencia y ayuda solidaria a través de los residuos».

Dónde llevar los materiales

La Casa Garrahan Chaco recibe reciclables las 24 horas, todos los días, en Capitán Giacchino 22, detrás del cementerio San Francisco Solano de Resistencia. Además, los voluntarios reciben donaciones junto al área ambiental provincial los sábados, de 10 a 13, en la plaza 25 de Mayo.

Se pueden entregar tapitas plásticas, papel y cartón limpios y secos. La organización se encarga de clasificarlos y define si van a la Fundación Garrahan o al sostenimiento de la obra chaqueña.

Una obra que llevó una década

La Casa de la Madre y el Niño, conocida como Casa Garrahan Chaco, empezó a construirse en 2009 y quedó terminada en 2019. Fue impulsada por la Fundación Ciudad Limpia como réplica regional del modelo de la Fundación Garrahan, adaptada a las familias del Nordeste. Tiene más de 5.100 metros cuadrados y capacidad para alojar a 27 niños y niñas con sus madres o acompañantes.

Recibe sobre todo a chicos que viven a más de 100 kilómetros de Resistencia y deben quedarse en la capital chaqueña mientras hacen tratamientos ambulatorios, esperan diagnósticos o se recuperan de una internación. El alojamiento no tiene costo para las familias ni para el sistema público de salud.

Mantenerla exige recursos permanentes para alimentos, limpieza, servicios, mantenimiento, traslados, juegos y talleres. Por eso el reciclado sigue siendo una de las herramientas para sostener el complejo, junto con padrinazgos, donaciones y actividades solidarias.

El programa de reciclado de Ciudad Limpia arrancó en 2005 y fue una de las primeras fuentes de recursos para la construcción. Según un balance difundido tras la finalización del edificio, el reciclado aportó alrededor del 5,75% del valor total de la obra. La campaña nacional de la Fundación Garrahan, en tanto, comenzó en 1999 y fue sumando materiales: al papel se agregaron tapitas, llaves de bronce, latas de aluminio y otros elementos recuperables.

Más para leer

Tres Isletas: el trámite que muchos venían postergando llegó puerta a puerta
Sociedad
Chaco se prepara para lo que viene: el operativo silencioso que ya está en marcha
Sociedad
El plan para reabrir los gimnasios Exen quedó en la cuerda floja: qué dicen los empleados
Sociedad
72 operativos en Resistencia: lo que encontraron en las lagunas que ya no están
Sociedad
Sáenz Peña se prepara para tres días a puro sabor y danza: lo que se viene en la Expoferia
Sociedad
El IPDUV refinancia deudas de viviendas: pagos que podrían estirarse hasta 30 años
Sociedad