Reventó la vidriera de un local en el centro, pero lo que hallaron adentro lo complicó para siempre
Comerciantes del centro de Salta siguen con atención lo que definió la Justicia esta semana: un hombre fue condenado por una serie de ataques a vidrieras que tuvo en vilo a la zona. El fallo llega en un momento clave para los locales, que todavía no saben si podrán dormir tranquilos.
La madrugada del viernes pasado el macrocentro salteño se vio sacudido por un episodio violento: un hombre destruyó a piedrazos la vidriera de un comercio de indumentaria en calle San Juan al 700 para entrar a robar. Las cámaras de seguridad del local lo captaron todo y, horas después, el personal policial lo aprehendió.
Lo que parecía un caso más de robo terminó destapando una serie de hechos que el acusado venía arrastrando desde meses atrás. La Justicia salteña resolvió su situación mediante un proceso abreviado y le dictó prisión efectiva.
Una seguidilla que la Policía no esperaba
Durante la audiencia se acumularon formalmente otros tres hechos delictivos cometidos antes por el mismo imputado, siempre con el mismo modus operandi: romper el frente de locales comerciales para ingresar.
La Secretaría Letrada de la Fiscalía de Flagrancia imputó a Leonardo Javier Copa como autor de robo simple en cuatro hechos en concurso real. El juez Eduardo Sángari homologó el acuerdo entre las partes y lo condenó a tres meses de prisión de ejecución efectiva, declarándolo reincidente por tercera vez.
Lo que confesó el acusado
Según indicaron desde Fiscales Penales, la investigación penal preparatoria acreditó que el accionar del condenado no se limitó a la tienda de indumentaria, donde sustrajo un celular y una notebook. En el marco del trámite judicial, Copa confesó haber reventado las vidrieras de una veterinaria y una carnicería sobre avenida Independencia en agosto, y haber roto la puerta de un local en calle Ituzaingó en septiembre.
Justamente en este último caso, la participación del acusado quedó demostrada de manera irrefutable mediante una pericia dactiloscópica sobre las huellas que encontraron los peritos científicos en el lugar.
Esas pruebas, sumadas a los registros en video de los otros locales afectados, fueron clave para obtener la confesión del imputado y unificar todas las causas en una sola condena.