Revolución judicial en Neuquén: el nuevo Código Procesal Civil que promete agilizar los trámites
El nuevo Código Procesal Civil Adversarial ya rige en Neuquén. ¿Qué implica el expediente digital y el nuevo rol de las partes? Los detalles que tenés que conocer.
El fuero Civil de Neuquén estrena un sistema que promete dejar atrás la burocracia: el nuevo Código Procesal Civil Adversarial ya está en vigencia y sus impulsores aseguran que cambiará para siempre la forma de resolver conflictos. La reforma, que reemplaza a una normativa de 1975, pone el foco en la digitalización y en el rol protagónico de las partes.
La presentación oficial se realizó este lunes en la Ciudad Judicial, con una conferencia a cargo de los jueces Gabriel Ciucci, Manuel Castañón López y María Eliana Reynals. Los magistrados explicaron los ejes de un cambio que comenzó a regir el último sábado y que impacta de lleno en la dinámica de los procesos civiles.
¿Qué cambia con el nuevo código?
Uno de los puntos centrales es la redistribución de roles. Gabriel Ciucci fue contundente: "Con este sistema las partes y sus abogados van a ser los protagonistas". Según el camarista, la producción de la prueba ya no recae exclusivamente en el juez, sino que son los propios involucrados quienes deben impulsar sus causas.
El juez, en tanto, pasa a tener una función de dirección y resolución del proceso. Ciucci también recordó que la elaboración del código tomó como referencia las características sociales y económicas actuales de la provincia, dejando atrás una legislación que tenía medio siglo de vigencia.
La digitalización es otro de los pilares. María Eliana Reynals lo resumió así: "Vamos a salir de esta lógica de la justicia en papel para pasar a una más moderna, que se corresponde con los tiempos que estamos transitando". La magistrada destacó que el expediente digital es parte de una transformación más amplia que busca alcanzar decisiones en plazos razonables, mediante un sistema de audiencias y una mayor intervención de quienes participan del conflicto.
Más herramientas y plazos más cortos
El nuevo código incorpora herramientas para que las partes puedan acordar aspectos procedimentales, producir prueba y participar con mayor intensidad durante el desarrollo de los expedientes. La reforma alcanzará causas vinculadas con responsabilidad civil, contratos, obligaciones, derechos reales, sucesiones, concursos, procesos constitucionales y otros asuntos asignados por leyes especiales.
Reynals también adelantó un beneficio particular: determinadas sucesiones podrán acceder a ventajas económicas si los herederos optan por resolver algunos trámites fuera del proceso judicial. Un incentivo para descomprimir el sistema.
Manuel Castañón López fue claro sobre los tiempos: "Si deciden acelerar el proceso, lo van a ver acelerado. En cambio, si deciden suspenderlo para llegar a un acuerdo o directamente retirarse, también lo podrán hacer". La velocidad, entonces, dependerá en gran medida de las decisiones de los propios involucrados.
Transición y plazos estipulados
El código prevé una etapa de transición para adaptar los expedientes iniciados bajo la legislación anterior, sin perder las actuaciones ya incorporadas. Además, establece que las sentencias deberán dictarse en un plazo máximo de diez días hábiles para los procesos sumarísimos y de veinte días hábiles para los procesos ordinarios. También se reorganiza la denominación y competencia de las cámaras civiles de la provincia.
Los magistrados coincidieron en que el nuevo sistema coloca el proceso civil a disposición de las personas y amplía las posibilidades de diálogo durante la tramitación de las causas. Una apuesta por una justicia más ágil y moderna, que recién comienza a dar sus primeros pasos.