¿Revolvés la comida al cocinar? Un truco japonés dice que no hace falta
La técnica japonesa de la tapa flotante, u otoshi buta, mejora la cocción al distribuir el calor uniformemente sin necesidad de revolver los alimentos. Se puede replicar en casa con papel aluminio.
Una técnica oriental promete mejorar la cocción de los alimentos sin necesidad de moverlos constantemente, resolviendo la inseguridad típica de quien está frente a la hornalla.
Se trata de la tapa flotante, un secreto muy usado en la cocina japonesa que consiste en colocar un objeto directamente sobre los alimentos dentro de la cacerola. Este método busca que la comida tome el punto perfecto de manera uniforme.
El elemento clave: la otoshi buta
El elemento específico que se utiliza en Japón se llama otoshi buta. Es una tapa ligeramente más pequeña que la olla o cacerola, lo que permite introducirla y posicionarla justo encima de los ingredientes.
En la cocina oriental, donde se presta especial atención a los detalles, prefieren no revolver tanto los alimentos. Esta tapa da como resultado una cocción más suave y uniforme.
Uno de sus objetivos principales es la distribución uniforme del calor para todos los alimentos, superior al método tradicional con la tapa en el borde. Además, previene la evaporación excesiva de líquidos o caldos.
La otoshi buta es ideal para guisos o carnes que requieren una cocción prolongada, ya que no solo mejora la difusión del calor, sino que también comprime los alimentos y evita que se rompan o se muevan demasiado.

Cómo replicar el truco en casa
Para tener este elemento japonés, ahora se puede adquirir de manera online. Existen diferentes tipos, desde tapas completamente de madera hasta algunas de metal, con funcionalidades extra como la posibilidad de ajustar su tamaño para diferentes ollas y agujeros para que salga el vapor.
Sin embargo, lo positivo es que se puede hacer de manera casera sin necesidad de comprarla en el exterior. El proceso no requiere muchos materiales ni es complicado.
Para armarlo en casa, solo se necesita papel aluminio. Se corta del tamaño necesario, observando la olla o cacerola que se va a usar, y se coloca sobre los alimentos para lograr el mismo efecto que la tapa. Incluso se le pueden hacer pequeños agujeros en el centro con unas tijeras o un palito para permitir la salida del vapor.
