Río Dulce: La bajante que trajo alivio y la nueva alerta que preocupa a los guardavidas
El río Dulce bajó y se habilitaron calles, pero los guardavidas están en alerta máxima. ¿Por qué temen que el alivio sea solo momentáneo y qué rol jugó la costanera en esta emergencia histórica?
El río Dulce dio un respiro, pero la calma podría ser breve. Una importante bajante en las últimas horas permitió habilitar sectores que estaban restringidos, aunque los guardavidas monitorean la situación con cautela ante una nueva alerta meteorológica. El cuerpo de guardavidas y las áreas de Defensa Civil trabajaron intensamente durante lo que calificaron como una crecida “histórica”.
Martín Carabajal, integrante del cuerpo de guardavidas, confirmó el cambio en el estado del río. En diálogo con Noticiero 7, señaló: “En este momento hay una bajante importante, esperemos que se sostenga, pero sabemos que hay una alerta meteorológica nuevamente y estamos esperando que no sea tan grave”.
Su declaración refleja la tensión entre el alivio inmediato y la incertidumbre por lo que pueda venir. El operativo para enfrentar la creciente movilizó recursos de manera articulada entre la provincia y los municipios de la Capital y La Banda.
¿Cómo fue la respuesta ante la emergencia?
Carabajal destacó la efectividad de la respuesta durante el pico de la emergencia. “Los recursos del municipio y de la provincia fueron más que suficientes, trabajaron a destajo”, afirmó. Explicó que, en muchos casos, los vecinos realizaron autoevacuaciones, mientras que en otros se coordinaron evacuaciones dirigidas por las autoridades.
Este trabajo permitió manejar los inconvenientes registrados en varios barrios, minimizando los riesgos para la población. La coordinación fue un factor clave para enfrentar un evento de tal magnitud.
¿Qué zonas ya están habilitadas?
Gracias a la bajante, ya se pudo habilitar el tránsito en un sector crítico. Carabajal indicó que ya fue liberada la avenida Salta prolongación, desde la Costanera hasta calle Salta.
Sin embargo, la normalización no es total. Todavía continúan las tareas de desagote en zonas del sector norte que resultaron afectadas por la acumulación de agua. El trabajo en el terreno sigue siendo intenso para recuperar la normalidad.
La infraestructura que marcó la diferencia
Un punto destacado por el guardavidas fue el rol de las obras de infraestructura. Carabajal subrayó la importancia de la costanera, construida en los últimos años, que actuó como un muro de contención fundamental.
Esta obra permitió contener un caudal del río Dulce que, según sus palabras, superó ampliamente todos los registros anteriores. Sin ella, las consecuencias en la ciudad hubieran sido considerablemente más graves.
Un llamado a la prudencia ciudadana
Ante la dinámica cambiante del río, el llamado a la comunidad es claro. Carabajal pidió a los vecinos mantenerse informados exclusivamente por los canales oficiales y actuar siempre con prudencia.
“Esto es dinámico, cambia día a día. Hay que estar atentos a lo que informen las autoridades y llevar tranquilidad, ocupándonos de lo que se nos solicita ante cada situación”, finalizó el guardavida, dejando en claro que la vigilancia sobre el río Dulce es permanente.