Río Gallegos a Punta Arenas: el viaje con plantel corto que terminó con dos alegrías y una caída por un punto
Dos triunfos, una caída por apenas un punto y seis partidos para los más chicos: la delegación de San Miguel volvió de Punta Arenas con un fin de semana cargado de básquetbol.
El Club San Miguel de Río Gallegos volvió de Punta Arenas con un fin de semana cargado de básquetbol. La delegación santita combinó el Torneo Clausura de la Asociación de Básquetbol de Punta Arenas (ABPA) con una agenda de minibásquet, y el balance que trajo la institución fue positivo en las dos canchas: la Primera y los Mini U10.
Primera: dos victorias y una derrota al límite
El equipo que dirige Mariano Zorzoli jugó tres partidos por el Clausura de Primera División. Lo hizo con un plantel reducido, pero igual compitió de igual a igual contra los clubes de la ciudad chilena.
El arranque fue con triunfo ante Club Chile por 71 a 52. Después llegó un partido cerradísimo frente a Cordenap, que se resolvió por la mínima: 56 a 55 en contra, con la derrota definida por apenas un punto.
El domingo, antes de pegar la vuelta, los "santos" se despidieron con una victoria importante sobre Sokol por 65 a 58. Así, el recorrido terminó con dos triunfos y una caída, puntos que suman para la tabla del certamen y buenas sensaciones por el juego colectivo que mostró el equipo durante el fin de semana.
Los U10, seis partidos en dos días
Los más chicos también tuvieron su fin de semana intenso. El Mini U10 jugó seis encuentros en Punta Arenas y compartió la cancha con distintos clubes de la capital magallánica.
La delegación, acompañada por el profesor Roberto Carballo, se midió con Cordenap, UMAG, Español, Club Chile y Sokol Croata, además de sumar experiencias en los encuentros de minibásquet organizados durante la visita.
Uno de los momentos destacados fue la participación en "El Mini es Amistad", organizado por la Universidad de Magallanes (UMAG), una propuesta que puso el foco en la convivencia, el aprendizaje y el intercambio deportivo entre los chicos.
Más allá de los resultados, jugar seis partidos en un mismo fin de semana fue una oportunidad valiosa para seguir formándose en el deporte, fortalecer vínculos y disfrutar del básquetbol junto a pares de otra ciudad y otro país.
Un viaje que deja crecimiento
La salida a Punta Arenas volvió a mostrar la importancia de estas experiencias para el crecimiento deportivo de San Miguel, tanto en las categorías competitivas como en las formativas.
Mientras la Primera sigue su camino en el Torneo Clausura con resultados que alimentan sus aspiraciones, los U10 siguen acumulando minutos de juego y aprendizajes clave para su formación.
El "Santo" cerró así una nueva salida con motivos para celebrar: buenos resultados en la categoría superior, seis partidos para sus pequeños representantes y una experiencia de integración que trasciende la cancha y reafirma el valor del básquetbol como espacio de encuentro y crecimiento.