Río Gallegos: la Policía redobla los operativos tras las batallas campales en la salida de los boliches
Los vecinos de Río Gallegos vienen denunciando desde hace tiempo lo que pasa cada fin de semana en la salida de los boliches. La Policía ahora salió a controlar, pero lo que encontraron adentro de un inmueble del barrio Patagonia superó cualquier expectativa.
La noche riogalleguense encendió todas las alarmas. Tras una serie de violentos enfrentamientos callejeros a la salida de locales nocturnos, la Policía de Santa Cruz, junto a organismos municipales y provinciales, desplegó operativos de saturación e inspección en los puntos críticos de la ciudad.
El objetivo, según indicaron desde el Ministerio de Seguridad y la Jefatura provincial, es restaurar el orden, frenar la venta de alcohol a adolescentes y hacer cumplir la normativa vigente. La decisión responde a una seguidilla de denuncias y episodios problemáticos que se repiten cada fin de semana.
Qué dice la Policía sobre los controles
La comisaria mayor Beatriz Milena Galeano, jefa de la Dirección General de Operaciones, fue categórica sobre los motivos que forzaron la intervención sistemática en las madrugadas del fin de semana.
“A raíz de tantas denuncias y situaciones problemáticas que se van generando cada fin de semana, la Jefatura de Policía, a través del Ministerio de Seguridad, ordenó este tipo de operativo a los fines de disuadir este tipo de violencia y realizar un control en los locales”, explicó la funcionaria policial.
Galeano remarcó que las irregularidades en la fiscalización se acumulaban desde hacía tiempo y afectaban directamente a los más jóvenes. “No se venían respetando los horarios ni la permanencia de los menores, y también estaba la problemática del consumo de alcohol, teniendo en cuenta que está prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad”, sostuvo.
En ese marco, la jefa policial hizo un llamado de atención a los empresarios del rubro nocturno por las falencias en los accesos y advirtió que la compra de tickets digitales no exime de las obligaciones legales al momento del ingreso.
“Tienen que pedir de forma obligatoria el DNI por parte de los comercios. También debe existir un control adentro cuando se vence el horario de permanencia de los menores, que es a las 3 de la mañana”, remarcó Galeano.
El video que reactivó el reclamo
El clima de inquietud en la sociedad riogalleguense se agudizó después de que se viralizaran registros audiovisuales con batallas campales en plena vía pública durante la madrugada del último domingo. Las escenas se desarrollaron en las afueras de un conocido local bailable ubicado en la intersección de la Ruta Nacional N° 3 y la avenida Gendarmería Nacional.
Ese establecimiento, que con el tiempo cambió varias veces de firma comercial y denominación, arrastra un historial denso en la memoria colectiva local. La difusión de los incidentes reactivó el reclamo ciudadano y trajo a la memoria el caso de Agustina Ríos, la joven de 22 años que fue vista por última vez en la madrugada del domingo 23 de agosto de 2026, cerca de las 5:45, en un predio parquizado detrás de ese mismo inmueble.
El “after” clandestino con más de 60 menores
La problemática excede los boliches del trazado urbano. Durante la madrugada del sábado, la Policía provincial, en acción articulada con la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), irrumpió en un inmueble alquilado del barrio Patagonia.
Allí funcionaba un “after” clandestino en el que había más de 60 menores de edad ingiriendo bebidas alcohólicas, sin control ni presencia de adultos responsables. Las fuerzas de seguridad e inspectores se encontraron con hacinamiento masivo de adolescentes, flujo indiscriminado de alcohol de baja calidad y ausencia total de condiciones mínimas de seguridad e higiene.
Clausuras y fallas edilicias graves
Estas intervenciones forman parte de un esquema de auditorías interinstitucionales que ya en la semana previa habían derivado en el cese preventivo de actividades de varios recintos nocturnos. Durante los relevamientos técnicos se detectaron fallas edilicias severas que ponían en riesgo inminente la vida de los asistentes: extintores de incendios vencidos, tableros eléctricos con graves fallas estructurales e interrupción total del suministro de agua potable en los sanitarios.
En uno de los locales bailables de la zona céntrica, las autoridades encontraron a 35 menores de edad dentro del recinto fuera del límite estipulado por la Ordenanza Municipal N.º 8.072/18. La Dirección de Comercio Municipal clausuró el lugar de inmediato, mientras que el personal de Niñez resguardó a los chicos para entregarlos a sus progenitores.
La jornada terminó convulsionada: un adolescente de 17 años fue aprehendido tras promover incidentes contra el personal policial.