Río Gallegos: limpian un basural y a las horas aparece algo que nadie esperaba
Una recorrida por avenida Asturias dejó a la vista escombros, colchones y hasta animales muertos en la banquina. El municipio limpia, pero hay algo que hace que la basura vuelva una y otra vez.
La Municipalidad de Río Gallegos sostiene operativos permanentes para erradicar minibasurales en distintos barrios, pero los vecinos vuelven a reclamar porque los focos de basura reaparecen apenas se limpian. Desde Saneamiento Ambiental confirmaron a TiempoSur que las tareas son constantes, aunque reconocieron que las malas prácticas de algunos residentes complican el mantenimiento de los espacios recuperados.
El problema no es nuevo. Los reclamos se repiten en varios puntos de la ciudad, incluso en sectores muy transitados, donde la basura se acumula otra vez después de cada saneamiento.
Lo que se ve en avenida Asturias
Una recorrida de TiempoSur por avenida Asturias mostró una gran cantidad de residuos en la banquina. Había escombros, colchones y hasta animales muertos, una postal que refleja la magnitud del problema en algunas zonas.
Desde el área municipal explican que estos minibasurales son una problemática ambiental causada por el arrojo de residuos y objetos en desuso en la vía pública. No solo afean el entorno: también pueden traer consecuencias sanitarias.
Los microbasurales se convierten en focos de proliferación de roedores y otros animales, deterioran los espacios públicos y generan riesgos para quienes viven cerca.
El factor que complica todo
Uno de los principales inconvenientes, según las autoridades, es la falta de conciencia de algunos vecinos. Incluso se registraron casos de personas filmadas mientras arrojaban residuos ilegalmente en la vía pública, a pesar de las tareas de limpieza.
En ese contexto, se insiste en que las tareas de saneamiento deben ir acompañadas de una mayor concientización ciudadana. Erradicar un minibasural permite recuperar un espacio, pero el problema reaparece cuando el lugar se sigue usando para tirar basura.
La solución, señalan, requiere acciones sostenidas de limpieza y erradicación, pero también un manejo responsable de los residuos domiciliarios y la colaboración de los vecinos para que los espacios recuperados no vuelvan a convertirse en puntos de acumulación.
La toma de conciencia sobre el cuidado del ambiente y la responsabilidad al disponer los residuos es clave para reducir la formación de nuevos minibasurales y mantener una Río Gallegos más limpia.