Río Gallegos: seis buzos entraron al agua y buscan a José y Leo en los pozones más hondos
Se sumaron seis buzos tácticos y el operativo se metió en los pozones más profundos del río Gallegos. La pista que marcó un testigo y el pedido urgente a los vecinos.
La búsqueda de José, de 12 años, y Leo, de 10, entró este miércoles en su cuarta jornada con un refuerzo clave: seis buzos tácticos se sumaron al operativo en el río Gallegos, a la altura de La Toma, en Palermo Aike. Los hermanos están desaparecidos desde el domingo.
El despliegue arrancó a las 5:30. Según informó el móvil del cronista Matías Fenelli desde el lugar, los especialistas habían llegado cerca de las 4 de la madrugada y de inmediato comenzaron las tareas subacuáticas para intentar dar con los chicos.
De dónde llegan los buzos y por qué la tarea es tan difícil
Los seis buzos provienen de distintos puntos de Santa Cruz: Pico Truncado, Gobernador Gregores, El Calafate y El Chaltén, entre otras localidades. Trabajan en condiciones adversas, con profundidades que van de 4 a 8 metros y una visibilidad bajo el agua escasa o directamente nula.
Por eso, según explicó Fenelli, avanzan casi a tientas, guiándose por el tacto y con el apoyo de equipos de sonda y cámaras subacuáticas. Ver el fondo del río, en esos sectores, es prácticamente imposible.
La curva en U y los pozones que marcó un testigo
El rastrillaje se concentra después del acueducto, donde el cauce dibuja una curva en forma de U. Allí hay varios pozones de distintas profundidades que fueron señalados por uno de los adolescentes que acompañaba a los niños el domingo, cuando la corriente los sorprendió.
Esa zona quedó marcada como clave para el operativo por las características del terreno y por la hondura de esos sectores del río.
Más de 100 efectivos y un pedido a los vecinos
En el lugar trabajan más de 100 efectivos de distintas fuerzas y equipos especializados. La Policía Caminera patrulla con caballos cerca de la orilla, mientras que Prefectura Naval y los buzos intervienen en áreas delimitadas del cauce.
Las autoridades insisten en un pedido: que los vecinos no ingresen al agua para colaborar por su cuenta. La correntada fuerte y la abundante vegetación en el fondo son riesgos que exigen personal capacitado.
Mientras los rastrillajes siguen, la familia de los chicos permanece alojada en un tráiler de Vialidad Provincial, en las inmediaciones del operativo. En las últimas horas, un profesional del Hospital Regional tuvo que asistir al padre de los pequeños tras sufrir una descompensación.
La búsqueda de José y Leo continúa en Palermo Aike, con los buzos tácticos ya desplegados en uno de los tramos más complejos del río Gallegos.