Río Grande suelta la obra pública y pone la plata en otro lado: el giro que nadie esperaba
Gastón Díaz contó cómo será el presupuesto 2027 de Río Grande y admitió un detalle que incomoda: "La política también mete la cola". Mientras la Provincia le debe más de $16 mil millones, el Municipio define qué servicios sostiene y cuáles quedan atrás.
El Municipio de Río Grande ya definió cómo será su presupuesto 2027 y la decisión marca un cambio de rumbo respecto de los primeros años de gestión: menos obra pública y más recursos volcados a sostener los servicios que la ciudad presta todos los días.
Así lo confirmó el secretario de Gobierno municipal, Gastón Díaz, quien explicó que esa será la línea central del proyecto presupuestario. "En Río Grande nosotros queremos priorizar lo que son servicios municipales, pura y exclusivamente", sostuvo el funcionario, y recordó que durante los primeros años de la gestión de Martín Perez hubo numerosas obras que contaban con financiamiento nacional.
Qué servicios quedan garantizados
Entre las prestaciones que el Municipio busca asegurar aparecen agua y cloacas, recolección y tratamiento de residuos, transporte público, mantenimiento de calles y plazas, además de cultura y deporte. A esa lista se suman los 15 dispositivos municipales de salud que seguirán funcionando durante el próximo ejercicio.
Díaz reconoció que la salud es una responsabilidad primaria de la Provincia, pero defendió la continuidad de esa estructura local. "Nosotros queremos seguir sosteniendo los 15 dispositivos de salud, porque entendemos que la salud pública en Río Grande hoy se sostiene con estos dispositivos municipales", afirmó.
La asistencia social también tendrá peso dentro del presupuesto. El funcionario vinculó el aumento de esa demanda con la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de la actividad industrial, y sostuvo que el Municipio necesita mantener herramientas de contención para las familias que atraviesan mayores dificultades.
El acuerdo salarial y la letra chica
La planificación para 2027 llega después de un nuevo acuerdo salarial con ATE, UPCN, ASOEM y ATSA. El incremento acordado fue del 5,5% sobre el básico, retroactivo al 1 de septiembre, y llevó la recomposición acumulada durante el año al 21,5%.
Díaz señaló que detrás de cada acuerdo existe una discusión sobre cuánto puede destinarse a salarios sin resentir las prestaciones municipales. "Tan importante como el aumento salarial es la calidad del servicio que se presta", remarcó. Según detalló, el salario promedio de los trabajadores municipales ronda actualmente los $2,1 millones, y quienes menos cobran perciben $1,25 millones de bolsillo.
El secretario de Gobierno admitió también que la proximidad del año electoral comienza a atravesar las negociaciones. "La política, por supuesto, también mete la cola en las negociaciones", reconoció, aunque sostuvo que el Ejecutivo debe evitar que esa dinámica lleve a comprometer recursos necesarios para el funcionamiento de la ciudad.
La deuda que condiciona todo
El otro condicionante es el atraso en la transferencia de coparticipación. Díaz afirmó que la Provincia mantiene pendientes más de $16 mil millones y aseguró que actualmente existen demoras de al menos 35 días. Recordó que un antecedente judicial había considerado razonable un plazo de entre 22 y 23 días para el envío de esos recursos.
"Este atraso de más de diez días de lo que dijo el Poder Judicial en su momento es lo que genera mucha preocupación a la hora de administrar los fondos públicos", planteó. También sostuvo que, al cierre de 2025, existían alrededor de $11 mil millones de deuda con Río Grande que, según indicó, fueron certificados por el Tribunal de Cuentas provincial.
Pese al reclamo, Díaz aseguró que el diálogo con el Gobierno fueguino continúa y que mantiene contacto incluso con el gobernador. "Negar un diálogo no tiene ningún tipo de sentido. Lo que sucede es que hoy, con la situación que se vive, lo que necesitamos son los recursos", afirmó.