Se esperaba una jornada más de capacitación judicial en Cipolletti, pero el eje terminó siendo otro: cómo distinguir violencia intrafamiliar de violencia de género y qué juzgado debe intervenir en cada caso. La jueza que lo explicó ante los 49 Juzgados de Paz de Río Negro.
La jueza del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro, Liliana Piccinini, puso sobre la mesa una pregunta que en la práctica judicial no siempre tiene respuesta rápida: cuándo un caso de violencia debe tramitarse como intrafamiliar y cuándo como violencia de género, y qué fuero debe intervenir en cada situación.
La exposición se dio en el marco del Encuentro de Justicia de Paz 2026, que reunió en Cipolletti a representantes de los 49 juzgados de la provincia.
Dos categorías, dos caminos
Piccinini precisó que la violencia intrafamiliar puede recaer sobre cualquier integrante del grupo familiar, sin importar edad ni género: niñas, niños, adolescentes, personas mayores y personas con discapacidad. Y aclaró un punto que suele darse por sentado: no siempre la ejerce un varón.
La violencia de género, en cambio, tiene una marca propia: se dirige contra una mujer por el solo hecho de ser mujer. La magistrada incluyó en esa definición a las personas que se autoperciben como mujeres.
La distinción no es teórica. De ella depende qué normativa se aplica y qué organismo judicial toma el caso. Por eso la jueza repasó los tipos y modalidades de violencia que contemplan las leyes nacionales y provinciales.
Qué puede atender el fuero de Familia
Entre las situaciones que pueden abordarse desde ese fuero, Piccinini mencionó la violencia doméstica, la psicológica y la económica cuando ocurren dentro del ámbito familiar. Sobre la violencia simbólica, advirtió que exige analizar el contexto para determinar sus características y cómo encuadrarla.
También marcó un límite: hay casos que no forman parte de la competencia delegada a los Juzgados de Paz. La violencia institucional, la obstétrica y la laboral tienen otras vías de tratamiento, según las particularidades de cada hecho. En Río Negro, recordó, existe un procedimiento específico para los casos de violencia laboral.
Los desafíos que planteó Apcarian
En la apertura, el presidente del STJ, Ricardo Apcarian, señaló dos desafíos centrales para el Poder Judicial: la transformación tecnológica y la creciente exposición pública de magistrados y funcionarios.
El titular del máximo tribunal provincial sostuvo que las herramientas digitales cambiaron las formas de trabajo y que hace falta profundizar la capacitación. Puso el acento, además, en la calidad de los registros judiciales, sobre todo en las causas por violencia.
En esa línea, valoró el trabajo conjunto de Piccinini, la Inspectoría de Justicia de Paz y los juzgados de Familia para mejorar la información disponible sobre esos expedientes. Y pidió cuidar la fundamentación de las decisiones y el trato con quienes llegan al sistema judicial: “Dictemos resoluciones fundadas, cuidemos mucho el trato con la gente”, expresó.
De la apertura participó también el vocal del STJ y delegado de la Cuarta Circunscripción, Sergio Ceci. La inspectora de Justicia de Paz, Ana Laura Licera, repasó los avances en fortalecimiento institucional, las incorporaciones de personal y las mejoras edilicias, y subrayó la importancia de los concursos públicos y transparentes para cubrir cargos.
Mediación, masculinidades y plan 2027
Otro tramo del encuentro estuvo dedicado a las herramientas para intervenir en conflictos cotidianos. María Angélica Fulvi, directora de la Dirección de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (Dimarc), y Brenda Gherzetic, directora del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (Cimarc) de Cipolletti, encabezaron una capacitación sobre mediación y comunicación efectiva.
La propuesta incluyó recursos para abordar conflictos vecinales y el análisis de situaciones prácticas, con el objetivo de resolver controversias antes de que escalen a instancias judiciales más complejas.
También se presentó el Programa Provincial de Masculinidades y Violencia, a cargo de Romina Alcaráz y Juan Manuel Iriarte, del Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro. La iniciativa contempla espacios grupales de reflexión para varones con conductas violentas o atravesados por conflictos de género.
La agenda sumó una instancia de articulación entre la Administración General del Poder Judicial, el área de Arquitectura y la Inspectoría de Justicia de Paz. El administrador general, Leandro Sferco, explicó los circuitos para gestionar requerimientos ante las delegaciones administrativas y de mantenimiento de cada circunscripción.
El cierre estuvo dedicado al análisis de propuestas para elaborar el Plan Integral de Capacitación 2027, con representantes de los juzgados de toda la provincia.