Río Negro recuperó la mitad del stock que había perdido y ahora va por 100.000 hectáreas bajo riego

Baldomero Bassi abrió la 15° Expo Rural del Alto Valle y contó que después de más de cinco décadas reemplazaron los corrales de caldén. Pero fue el gobernador Weretilneck quien puso el número que lo cambia todo: la provincia perdió la mitad de su stock bovino y ahora va por una meta que parece imposible.

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Río Negro recuperó la mitad del stock que había perdido y ahora va por 100.000 hectáreas bajo riego
Río Negro recuperó la mitad del stock que había perdido y ahora va por 100.000 hectáreas bajo riego

La ganadería rionegrina dejó atrás los años más duros y ahora transita una etapa de recuperación, inversión y crecimiento. Así lo dejó en claro la apertura oficial de la 15° Exposición Ganadera y de Invernada del Alto Valle, que reunió en el predio de la Sociedad Rural del Alto Valle a productores, cabañeros, entidades rurales y autoridades provinciales.

El encargado de abrir el acto fue el presidente de la Sociedad Rural del Alto Valle, Baldomero Bassi, quien repasó los avances de la entidad: la incorporación al Consejo Federal de la Sociedad Rural Argentina, la recuperación de servicios para los productores y el regreso de las oficinas de Ganadería y Fauna al predio.

"Para el productor es muy importante poder tener todo centralizado en un solo lugar", señaló Bassi sobre la concentración de trámites y servicios en las instalaciones de la Rural.

Corrales nuevos y obras en marcha

Uno de los puntos que destacó el dirigente fue la renovación de la infraestructura. Después de más de cinco décadas, la entidad reemplazó los antiguos corrales de caldén por estructuras de caño petrolero.

"Este año pudimos recambiar todos esos corrales de más de cincuenta años de caldén a todo caño petrolero", explicó Bassi, que remarcó la satisfacción de completar una obra que venía siendo necesaria desde hacía tiempo.

También se modernizó la balanza y está en marcha un proceso de parquización del predio, con cañerías para riego por aspersión y un sistema de automatización. A eso se suma el acompañamiento del Gobierno provincial para resolver la disponibilidad de agua: durante el acto, el gobernador Alberto Weretilneck comprometió la colaboración para incorporar una cisterna que permita mayor reserva. La Sociedad Rural proyecta además construir un nuevo lavadero para camiones.

"Para nosotros es muy satisfactorio", expresó Bassi sobre el proceso de renovación de las instalaciones.

Más de 160 terneros de invernada y la apuesta a la genética

La exposición volvió a mostrar una fuerte participación de productores. Bassi destacó la presencia de más de 160 terneros de invernada, aportados por establecimientos de distintas zonas, entre ellos de la Región Sur.

"Muchas gracias a aquellos productores, incluidos los de la Región Sur, que han venido de la zona de Valcheta. Muchas gracias por confiar en nosotros y esperemos que tengamos buenas ventas", expresó.

El dirigente también valoró a los cabañeros que año tras año llegan al Alto Valle con reproductores y aportan genética y calidad a la muestra. "La genética es la piedra basal de cualquier desarrollo productivo", afirmó.

El razonamiento es directo: mejores reproductores permiten mejorar los rodeos, obtener mejores terneros y avanzar hacia animales con mejores características productivas.

"Si tenemos buena genética, tenemos buenos terneros, en consecuencia, buenos novillos. Y hoy el mundo pide carne y de buena calidad y está dispuesto a pagarla", sostuvo Bassi, para quien el desafío pasa por seguir mejorando los niveles productivos y aprovechar las oportunidades del mercado.

El desafío de volver a poblar la Región Sur

Bassi también puso la mirada sobre los productores de la Región Sur, condicionados durante años por la sequía. Reconoció que las lluvias del último período generan mejores expectativas, pero advirtió que el sector todavía arrastra las consecuencias de muchos años de falta de agua.

"Tenemos que seguir trabajando para volver a repoblar los campos, tanto en animales como en personas", sostuvo. Ese proceso de recuperación es, según planteó, uno de los principales desafíos de la organización rural.

Quince años después, una ganadería diferente

El gobernador Weretilneck tomó los quince años de la exposición como punto de partida para dimensionar cuánto cambió la actividad. Recordó que la muestra nació en 2002, en uno de los momentos más críticos de la ganadería rionegrina, después de una sequía prolongada que provocó una fuerte caída del stock.

Según repasó, en aquel momento la provincia había perdido aproximadamente la mitad de su stock bovino y más de las dos terceras partes del stock ovino, producto de la sequía y el impacto del volcán.

"Hay que tener fe, hay que tener esperanza, hay que tener decisión y no hay que quedarse rendido", sostuvo el gobernador. Y resumió el espíritu de aquellos productores que mostraron sus animales en un contexto adverso: "Tuvieron la valentía de decir: no, vamos a mostrar lo que tenemos".

"La única explicación que hay son dos cosas: mujeres y hombres que producen, que se comprometen y que todos los años tratan de ser mejores", afirmó Weretilneck sobre la recuperación del sector.

$6.500 millones de inversión

El gobernador aportó números para dimensionar el movimiento de las exposiciones rurales de la provincia durante la temporada: se vendieron 537 animales, con un nivel de colocación del 95% de los ejemplares destinados a venta, con porcentajes que llegaron al 97% en algunas sociedades rurales y al 100% en otras.

Pero Weretilneck pidió no mirar esos números solo como ventas. "No hablemos de venta. Hablemos de inversión", planteó.

Indicó que las exposiciones generaron inversiones por alrededor de 4.300 millones de pesos, a lo que se sumaron otros 2.000 millones de pesos de dos cabañas que hicieron remates individuales: La Laguna, de Julián Lavayén, y la venta de las cabañas Don Juan, de Federico Gilardi, y El Tigre, de Walter Ilgner. Así, estimó que la inversión vinculada a la ganadería rionegrina en la temporada de primavera alcanzó aproximadamente 6.500 millones de pesos.

"Cuando uno habla de inversión, habla de confianza. Cuando uno habla de inversión, habla de expectativas y cuando uno habla de inversión, habla de esperanza", afirmó.

Casi 700.000 cabezas y una preñez del 62%

Weretilneck vinculó esta evolución con el Plan Ganadero provincial, un acuerdo público-privado que fija los ejes para el desarrollo ganadero y agrícola. Según los datos expuestos durante el acto, Río Negro cuenta hoy con casi 700.000 cabezas, una faena anual de alrededor de 170.000 animales y una tasa de preñez del 62%, diez puntos por encima de los niveles anteriores.

La genética también ocupó un lugar central: el gobernador destacó los resultados de las cabañas rionegrinas en las principales exposiciones y sostuvo que la provincia tiene una genética de referencia dentro de la Patagonia. El crecimiento de los rodeos y la mejora genética, sumados a una mayor eficiencia productiva, explican para Weretilneck el nivel de inversión que registra la actividad.

El alimento, el principal desafío

El crecimiento también plantea nuevos problemas. Para el gobernador, uno de los principales límites de la ganadería provincial es la disponibilidad de alimento a costos competitivos.

"La debilidad que tenemos hoy fundamentalmente son los alimentos", afirmó. La provincia cuenta con unas 28.000 hectáreas de maíz y alrededor de 50.000 hectáreas de alfalfa y verdeos, pero el objetivo es incorporar otras 10.000 hectáreas a la producción.

Según Weretilneck, alcanzar esa meta permitiría generar unas 103.000 toneladas adicionales y reducir la necesidad de comprar alimento fuera de la provincia. Los números presentados durante el discurso indican que esa producción evitaría el envío de aproximadamente 22 millones de dólares fuera de Río Negro destinados a la compra de alimentos para terminar los animales.

"El desafío es precisamente éste: las 10.000 hectáreas", remarcó.

Riego, financiamiento y maquinaria

La estrategia oficial apunta a que el crecimiento ganadero esté acompañado por una expansión de la superficie productiva bajo riego. Weretilneck mencionó proyectos y obras vinculadas con nuevas superficies productivas, además de líneas de financiamiento.

Indicó que hay 10.000 millones de pesos del Consejo Federal de Inversiones y del Banco destinados a obras de emparejamiento y sistemas de riego, mientras que otros 3.000 millones de pesos están destinados a maquinaria mediante el sistema PAR.

La meta es ambiciosa: avanzar en los próximos dos años en la incorporación de 100.000 hectáreas bajo riego. "Si nosotros nos ponemos como objetivo en los próximos dos años poner estas 100.000 hectáreas bajo riego, yo creo que ahí definitivamente logramos el desarrollo pleno de la ganadería y la agricultura en la provincia", sostuvo.

Sanidad y recuperación ovina

El discurso también incluyó referencias a la producción ovina y a los problemas sanitarios de la Región Sur. Weretilneck destacó el trabajo frente a los focos de sarna y señaló que el año anterior se registraron alrededor de 60 brotes, mientras que ahora el desafío es reducirlos hasta eliminar la enfermedad.

El objetivo es que entre 2026 y 2027 la provincia pueda erradicar la sarna, para mejorar los niveles productivos y, especialmente, la calidad de la lana y los precios que obtienen los productores. También anunció la incorporación de nuevos vehículos para las direcciones de Ganadería y Fauna, destinados al trabajo territorial en la Región Sur.

Una ganadería que volvió a mirar hacia adelante

El cierre de la apertura tuvo un denominador común: la valoración del esfuerzo de productores, cabañeros y entidades rurales, y la necesidad de aprovechar el escenario actual para consolidar el crecimiento. Weretilneck destacó el recorrido de las exposiciones de la temporada y señaló que cada una permitió mostrar la capacidad productiva de la provincia.

"No hay palabras para explicarlo", expresó sobre la responsabilidad, firmeza, pasión y seriedad con la que los productores llevan adelante su actividad. Y resumió el rol del Estado: "Lo menos que podemos hacer es acompañar. Lo máximo es hacer las cosas que nuestra agricultura y nuestra ganadería necesitan".

Bassi, por su parte, cerró con un pedido concreto: que los productores puedan vender sus animales a buenos valores y que los cabañeros logren colocar su genética.

La 15° Exposición Ganadera y de Invernada del Alto Valle volvió a cumplir así una función que va más allá de la muestra de animales: es un espacio donde se encuentran la producción, la genética, la inversión y el intercambio entre productores, y también una vidriera para mostrar la recuperación de una actividad que, después de años de sequía y fuertes pérdidas, vuelve a proyectarse con expectativas de crecimiento.

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