Río Negro se queda con las rutas 22 y 151: el plan de Weretilneck para salir del caos vial
¿Qué hay detrás de la decisión de Weretilneck de tomar las rutas 22 y 151? Con 212 muertos en ocho años y obras paralizadas, el gobernador presentó un plan que promete cambiar la historia vial de Río Negro. Los detalles que nadie contó.
El gobernador Alberto Weretilneck presentó el plan para que la provincia tome el control de 518 kilómetros de las rutas nacionales 22 y 151, y también la operación del Tren del Valle. La decisión busca poner fin a años de abandono que dejaron 212 muertos en esos caminos.
El anuncio se realizó ante un auditorio colmado de intendentes, legisladores y funcionarios en el Centro Cultural de Cipolletti. De los 518 kilómetros que pasarán a manos provinciales, 305 serán intervenidos de inmediato con tareas de mantenimiento y repavimentación en los puntos más críticos.
Una emergencia que trasciende lo vial
Para Weretilneck, la crisis de las rutas no es solo un problema de infraestructura: la definió como "una emergencia humana, económica y social". El deterioro de las calzadas provocó accidentes, muertes, dificultades para trasladarse y mayores costos para la producción y la vida cotidiana.
El gobernador abrió su discurso con una cifra escalofriante: 212 muertos en esas rutas entre 2018 y 2026. Además, mencionó las obras nacionales inconclusas desde hace 16 años, como la traza de la ruta 22 por el Alto Valle, y la falta total de mantenimiento de la red.
¿Qué implica el traspaso?
El plan contempla dos frentes. El primero, lo urgente: reparar lo deteriorado y mejorar la seguridad vial en los próximos meses. El segundo, lo estratégico: diseñar un nuevo sistema vial y ferroviario para los próximos 20 años, teniendo en cuenta el crecimiento del Alto Valle, Vaca Muerta, la producción, el turismo y la movilidad regional.
Para financiar esta primera etapa, la provincia gestionará un financiamiento de U$S 60 millones. Weretilneck fue claro: "Si alguien piensa que con los fondos del tesoro de la provincia podemos financiar una trama vial de estas características, nos estamos engañando". No descartó la concesión público-privada ni el apoyo de organismos multilaterales como la CAF, el Banco Mundial y el BID.
El Tren del Valle también cambia de manos
Río Negro asumirá la operación del Tren del Valle, aunque las vías seguirán siendo propiedad del Estado nacional. El objetivo es brindar un servicio confiable para trabajadores y estudiantes que dependen de horarios estrictos. "Si decimos que pasa a las 7:05, tiene que pasar a las 7:05", graficó el mandatario.
El gobernador agradeció a los gremios ferroviarios Unión Ferroviaria y La Fraternidad, y destacó que el tren es una alternativa más segura que las rutas. Entre los servicios que ya presta la operadora provincial, mencionó el tren de pasajeros de larga distancia, el de cercanías entre Ingeniero Jacobacci y Bariloche, y La Trochita.
Blindaje jurídico y respaldo político
El traspaso no será solo un contrato administrativo. Weretilneck enviará a la Legislatura un proyecto de ley que avale todo lo acordado y otro para declarar la emergencia vial, que se tratará la semana próxima. Esta herramienta permitirá a Vialidad actuar con mayor rapidez y facilitará la labor de la Policía provincial.
El respaldo fue masivo: más de 20 intendentes de distintas localidades rionegrinas se hicieron presentes, junto a legisladores de JSRN, ARI, UCR, Primero Río Negro y PRO. Un gesto que Weretilneck interpretó como "madurez y respeto" institucional.
Autonomía y recursos
El gobernador defendió la decisión como un avance en la autonomía provincial: "Los rionegrinos ganamos en autonomía con esta decisión (...) ganar autonomía es ganar tiempo y tener decisión propia". También criticó el actual esquema de coparticipación, donde la Nación retiene más del 60% de los impuestos, y ejemplificó que el 50% del precio final de los combustibles corresponde a impuestos nacionales "y no vemos absolutamente nada" de ese dinero en la provincia.
Con esta medida, Río Negro busca adelantarse a una época de transformación económica y demográfica, donde la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, la fruticultura, la minería y el turismo patagónico dependen de una trama vial que, según Weretilneck, "ya no es solo nuestra": la provincia es la puerta de entrada y salida a la Patagonia y el corredor de Vaca Muerta.