Río Negro tiene 85 problemas productivos y $400 millones para quien los resuelva
Río Negro armó un banco con 85 problemas concretos de empresas y organismos públicos, y hay $400 millones para quienes encuentren la solución. La convocatoria ya está abierta, pero el plazo corre: ¿qué pasa con los desafíos que queden sin respuesta?
El Gobierno de Río Negro puso en marcha la segunda etapa del Banco de Desafíos, un programa que busca que universidades y organismos científicos resuelvan necesidades concretas de empresas y entidades de toda la provincia. Hay 85 desafíos cargados y un fondo total de $400 millones para financiar las soluciones.
La secretaria de la Unidad Provincial de Enlace con Universidades, Daiana Neri, explicó en diálogo con Tardes con Voz, por Voz Radio 103.7, que la primera etapa del programa consistió en escuchar a pymes, cámaras empresarias, instituciones y organismos públicos para detectar necesidades vinculadas a mejoras productivas, procesos, productos o incorporación de nuevas tecnologías.
De ese relevamiento surgió el banco de 85 desafíos, distribuidos en distintos puntos del territorio rionegrino. Ahora, universidades, institutos y organismos científicos pueden presentar propuestas concretas para resolverlos.
Quiénes pueden presentar soluciones
Entre las instituciones habilitadas aparecen universidades, grupos de investigación y organismos como CONICET, INTA e INTI, entre otros. Las propuestas deben contar con el respaldo de una universidad u organismo de ciencia y tecnología y, además, con el aval de la institución o empresa que presentó originalmente el desafío.
“El programa busca promover el vínculo entre universidades, organismos de ciencia y tecnología y el sector productivo de Río Negro”, explicó Neri.
La funcionaria agregó que el objetivo es que las soluciones desarrolladas tengan una aplicación concreta en el lugar donde surgió la necesidad: “Nosotros no solamente financiamos este vínculo, sino también la transferencia”.
Chocolaterías, cervecerías y madereras: qué piden en Bariloche
Neri detalló que en Bariloche existe una importante diversidad de propuestas, con necesidades planteadas por empresas vinculadas a la producción de chocolates, madera y cerveza, además de organismos públicos como el SPLIF.
Según la funcionaria, una misma solución incluso podría atender necesidades similares planteadas por más de una empresa o institución. “Seríamos una especie de casamenteros, pero entre la ciencia y la tecnología y el sector productivo”, graficó.
A nivel provincial, la agroindustria fue el sector que mayor cantidad de desafíos presentó, aunque también hay propuestas vinculadas con transformación digital, salud y diferentes procesos productivos.
Cómo se evalúan y cuánto se financia
Las soluciones serán analizadas por un comité de expertos que evaluará si responden adecuadamente a cada desafío, cumplen los requisitos establecidos y cuentan con presupuestos acordes. Luego se establecerá un orden de mérito para determinar cuáles recibirán financiamiento.
El Gobierno provincial destinó un fondo total de $400 millones. Cada solución podrá recibir un financiamiento de hasta $40 millones, dependiendo de las características y necesidades de cada proyecto.
La convocatoria para presentar soluciones permanecerá abierta hasta el 4 de octubre. Durante ese mes se realizará la evaluación de los proyectos y la intención es comenzar en noviembre con los trámites para el desembolso de los fondos. Una vez seleccionadas, las propuestas deberán desarrollarse e implementarse en un plazo máximo de un año.
Neri reconoció que posiblemente algunos de los 85 desafíos queden sin una solución financiada en esta convocatoria, aunque remarcó que el banco generado continuará siendo una herramienta para vincular empresas e instituciones con el sistema científico. En esos casos podrán buscarse nuevas convocatorias, otros organismos estatales, fuentes privadas de financiamiento o incluso inversiones directas de las propias empresas interesadas.
“Nosotros en este programa estamos asumiendo el primer paso, la responsabilidad financiera de la innovación”, señaló la funcionaria, y destacó que la intención es demostrar al sector productivo que la articulación con universidades y organismos científicos puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar procesos y desarrollar nuevas soluciones.