Río Negro ya cobró US$ 35 millones por la obra que casi nadie mira
La construcción del oleoducto VMOS puso a Río Negro entre las pocas provincias que no pierden recaudación. Pero la obra entra en su etapa final y ahora la Provincia apuesta a otro ingreso que recién empezaría a cobrar en 2027.
El desembarco de los proyectos energéticos en Río Negro dejó una marca concreta en las arcas provinciales: casi $53.800 millones, unos US$ 35 millones, solo en Ingresos Brutos pagados por las empresas que participan de las obras.
El dato corresponde al período que va de enero de 2025 a agosto de 2026, según informó el titular de la Agencia de Recaudación, Alejandro Palmieri, en diálogo con el diario Río Negro. La mayor parte de ese aporte se explica por la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
Un aporte que también llega a los municipios
De ese total, $14.251 millones (US$ 9,3 millones) se reparten entre las comunas por coparticipación, ya que el 26,5% de lo recaudado se distribuye a los municipios.
Para dimensionar la magnitud: lo ingresado en esos 20 meses equivale a un mes completo de cobro de Ingresos Brutos o al doble de lo que la Provincia percibió en 2025 por el impuesto Inmobiliario.
Ese flujo es el que explica por qué Río Negro aparece, junto a Neuquén, entre las pocas provincias con aumentos reales sostenidos, en un contexto en el que la mayoría registra caídas por la baja de la actividad económica nacional.
El desglose por anillos
Palmieri precisó que las contratistas directas del inversor, a las que llamó el "primer anillo", aportaron $40.779 millones (unos US$ 26,65 millones). A eso se sumaron $13.000 millones (US$ 8,5 millones) de más de 500 proveedores de bienes y servicios, el "segundo anillo".
El acumulado enero-septiembre mostró un alza real de 3,4% frente a 2025, un año que el funcionario calificó como "ya fue un registro alto". "Tres puntos arriba de la inflación" frente a un período de ingresos importantes, subrayó, y atribuyó el resultado a dos factores: la eliminación de las bonificaciones de Ingresos Brutos y el impacto pleno de la construcción del oleoducto.
La actividad del sector ya se consolidó como uno de los principales motores de la recaudación provincial, al punto que el organismo creó un área específica de inspección para el sector energético.
El objetivo, explicó Palmieri, es controlar el cumplimiento tributario de las empresas que llegan a la provincia para las obras, verificar sus inscripciones e intimar a las que deben registrarse tanto en Río Negro como en el Convenio Multilateral.
"Estas empresas ya están entre los más grandes contribuyentes", afirmó. Por eso consideró necesario reforzar los controles sobre una actividad con características nuevas para el organismo, que involucra a contratistas, subcontratistas y prestadores de servicios.
El desafío de sostener la recaudación
La construcción de VMOS entra en su etapa final y el pico de actividad de la obra empezará a quedar atrás. La apuesta oficial es que el nivel de recaudación se mantenga con la entrada en operación de los ductos y el arranque de los proyectos de gas natural licuado (GNL).
Palmieri anticipó que en 2027 la Provincia comenzará a cobrar impuestos por el transporte y el almacenamiento de petróleo, con alícuotas de Ingresos Brutos del 3% y el 5%, respectivamente.
Esos ingresos adicionales llegarán por tres vías: el consorcio VMOS, que hasta ahora no tributa como tal; la mayor actividad de Oldelval por la ampliación de su capacidad de transporte con el proyecto Duplicar Norte; y las obras iniciales de Southern Energy (SESA) y Argentina GNL.
El funcionario estimó que esos nuevos aportes sumarán entre $1.500 y $2.000 millones por mes, lo que equivale a entre US$ 11,6 y 15,6 millones anuales. Como referencia, ese monto por año representa la construcción de seis escuelas de unos 1.800 metros cuadrados.
La discusión por las exenciones
Los incentivos tributarios también fueron parte de la negociación con las grandes inversiones. Para los proyectos de GNL, Río Negro comprometió una exención para las empresas del primer anillo, en el marco de las conversaciones por los beneficios pedidos por YPF y la discusión del proyecto con la provincia de Buenos Aires.
Palmieri aclaró que esas exenciones alcanzan solo a las contratistas directas del inversor y no se extienden al resto de los proveedores. Tampoco incluyen la ejecución de la planta fraccionadora.
El funcionario defendió además las condiciones ofrecidas para atraer inversiones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
"Río Negro no renunció a nada con el RIGI", afirmó, y sostuvo que el compromiso provincial apunta a brindar "previsibilidad" y "evitar la incorporación de nuevos impuestos que alteren las condiciones acordadas".