Río Turbio coronó al nuevo rey del vóley Sub-18 y la definición fue un monólogo
El Sub-18 de Santa Cruz llegaba como visitante en la final de la Copa Dante Cantarutti, en Río Turbio. Lo que se esperaba parejo terminó 3 a 0 y con el trofeo viajando a casa.
La selección masculina Sub-18 de vóley de Santa Cruz se quedó con la 32.ª edición de la Copa Dante Cantarutti, torneo que se jugó en Río Turbio y que reunió a doce equipos de la región. El equipo que dirige Ricardo “Teto” Medina cerró el fin de semana con una actuación impecable y se subió a lo más alto del podio.
La final, ante la Escuela Municipal Dante Cantarutti, terminó con un contundente 3 a 0 para los santacruceños, con parciales de 25-11, 25-18 y 25-12. Desde el arranque del partido, el seleccionado provincial marcó el ritmo y no le dio margen al conjunto local, que llegaba con el empuje de su público.
Un equipo con funcionamiento aceitado
A lo largo del certamen, Santa Cruz mostró un juego sólido en todas sus líneas. Gonzalo Calasan, Luciano Muñoz y Thiago Costich fueron algunos de los nombres que se destacaron en un plantel que tuvo en el trabajo colectivo su principal bandera.
Del otro lado, la Escuela Municipal Dante Cantarutti también tuvo un recorrido para festejar: llegó a la final como local y se quedó con el subcampeonato en un torneo que volvió a poner a Río Turbio como epicentro del vóley patagónico.
El podio masculino se completó con Usmakapa en el tercer lugar, seguido por el Club Deportivo Natales, Gobernador Gregores, Conejosaurios, Amuvoca de El Calafate, Eva Perón, Taiiu, UMAG, Julia Dufour y The Warriors.
Pensando en la Araucanía
Más allá del título, la Copa Dante Cantarutti fue una escala clave en la preparación del seleccionado santacruceño, que se alista para los próximos Juegos Binacionales de la Araucanía, que se disputarán en la Región de Los Ríos, Chile.
El campeonato obtenido en Río Turbio les da a los dirigidos por Medina un respaldo deportivo y anímico importante. La posibilidad de medirse ante distintos rivales durante el torneo les permitió sumar rodaje, fortalecer el funcionamiento colectivo y evaluar el nivel del grupo frente a nuevos desafíos.
Con la copa en sus manos, Santa Cruz Sub-18 cerró una actuación destacada y renovó sus aspiraciones para lo que viene. El campeonato no solo premia el rendimiento del fin de semana, sino que también refleja el trabajo que se viene haciendo en el vóley provincial y el potencial de sus jóvenes deportistas.
