Río Turbio: el plan invernal que no da tregua y el peligro oculto tras el deshielo
El deshielo trae un peligro inesperado: vertientes que aparecen de golpe y congelan calles que ya estaban despejadas. ¿Cómo enfrenta Río Turbio este desafío?
Mientras las cuadrillas municipales trabajan a destajo para mantener despejadas calles y veredas, el deshielo trae consigo un enemigo silencioso: vertientes que aparecen de golpe y congelan sectores que parecían seguros. Así funciona el Plan Invernal de Río Turbio, que ya está en plena acción para enfrentar los rigores del invierno austral.
La Municipalidad de Río Turbio mantiene activo su Plan Invernal con un operativo integral que incluye despeje de nieve y hielo, distribución de sal y material antideslizante, recorridas preventivas y asistencia a vecinos que no pueden limpiar sus veredas. El objetivo es claro: garantizar la circulación y reducir los riesgos que generan las nevadas, las bajas temperaturas y el deshielo en distintos puntos de la ciudad.
¿Qué pasa cuando el hielo vuelve después de limpiar?
Las condiciones climáticas obligan a revisar de manera permanente calles, veredas y sectores críticos. A esto se suman las vertientes naturales y las pérdidas de agua, que pueden formar nuevas capas de hielo incluso después del paso de las cuadrillas. El secretario de Producción, Industria, Ambiente y Comunidad, Fernando Campos, explicó en una entrevista con FM El Portal que los equipos municipales trabajan especialmente en calles con pendientes, sectores de circulación frecuente y lugares donde se acumula agua. "Hay vertientes que aparecen de golpe con el deshielo. El agua busca su cauce, se congela y genera dificultades en lugares donde antes no las teníamos", señaló.
Campos indicó que, cuando el origen del problema es una rotura de caño, el Municipio coordina la intervención con Servicios Públicos. "Entre la pérdida, la reparación y el descenso de la temperatura puede formarse hielo sobre la calzada", afirmó. Mientras se detecta el inconveniente y se concreta la reparación, el agua puede extenderse sobre la calle y congelarse, por lo que una primera intervención no siempre resulta suficiente. "Una calle puede estar despejada y volver a congelarse. Por eso tenemos que revisar varias veces los sectores más complicados", explicó.
Prioridad en los sectores de mayor riesgo
El operativo prioriza las pendientes, los accesos, las calles de mayor circulación y los puntos donde la presencia de agua incrementa el riesgo para conductores y peatones. Durante la entrevista, Campos también fue consultado por el estado del camino hacia Mina Uno y las dificultades para transitar durante la noche. "El mantenimiento de la Ruta Provincial N° 20 corresponde a Vialidad Provincial. Desde el Municipio hacemos el reclamo para que se intervenga y se garanticen condiciones seguras, además de prestar el servicio de trabajar en conjunto si así se requiere", sostuvo.
El trayecto es utilizado diariamente por vecinos y trabajadores, además de permitir el acceso al complejo Valdelén y al Bosque de Duendes, dos espacios que reciben visitantes durante la temporada invernal. La Municipalidad atiende las calles que se encuentran bajo su jurisdicción y realiza las gestiones correspondientes ante los organismos provinciales cuando los inconvenientes se presentan sobre una ruta provincial.
Asistencia a vecinos y el control de veredas que puede terminar en multa
El Plan Invernal también contempla el despeje de veredas y accesos de personas mayores y personas con discapacidad que no pueden realizar esa tarea sin ayuda. Las áreas municipales coordinan este servicio para evitar que los vecinos queden aislados dentro de sus viviendas o deban exponerse a caídas al salir de sus hogares. "Estamos brindando asistencia para que puedan despejar sus espacios, salir de sus casas y circular con mayor seguridad", indicó Campos.
El funcionario recordó que el mantenimiento de las veredas es responsabilidad de cada frentista, tanto en viviendas particulares como en locales comerciales. Si bien destacó que la mayoría de los vecinos cumple con esa obligación, señaló que aún existen sectores donde la acumulación de nieve y hielo dificulta el tránsito peatonal o el ingreso a los comercios. El Grupo Operativo municipal realiza recorridas para solicitar a los responsables que despejen sus frentes. En los casos en que no haya respuesta o persista una situación de riesgo, se avanza con una intimación. "La idea no es ser punitivos ni recaudar. Primero hablamos y pedimos colaboración. Lo que buscamos es evitar accidentes", afirmó.
Campos remarcó que una vereda en malas condiciones puede provocar caídas, especialmente en personas mayores o con movilidad reducida, además de afectar la actividad comercial cuando los clientes no pueden acceder a los locales. Por ese motivo, el Municipio insiste en que cada vecino y comerciante cumpla con una tarea preventiva para mejorar la seguridad de todos.
Un trabajo conjunto durante el invierno
El Plan Invernal combina el trabajo de las cuadrillas municipales, el uso de maquinaria, el monitoreo permanente de los puntos críticos y la asistencia a quienes necesitan ayuda. Además, requiere la participación de los distintos organismos y el compromiso de la comunidad para mantener despejadas las veredas, conducir con precaución e informar sobre sectores peligrosos. "En las semanas más duras del invierno necesitamos colaborar entre todos y darnos una mano como vecinos", expresó Campos.
La Municipalidad de Río Turbio informó que continuará trabajando en los distintos barrios para reducir los riesgos, garantizar la circulación y acompañar a la comunidad durante toda la temporada invernal.