Rivadavia avanza a toda máquina: el Barrio Del Bono Green se transforma con cuatro nuevas plazas
El Barrio Del Bono Green estrena cuatro plazas en tiempo récord. ¿Qué más incluye el plan de remodelación que tiene a todos los vecinos expectantes?
Rivadavia vive una verdadera revolución urbana. Mientras los vecinos del Barrio Del Bono Green esperan ansiosos, la comuna ya puso fecha para la culminación de una obra que promete cambiarle la cara al sector. En menos de 45 días, el barrio estrenará un espacio público renovado, con cuatro plazas conectadas.
El proyecto, que comenzó hace apenas un mes, avanza a un ritmo frenético. No se trata solo de maquillaje: la intervención apunta a una transformación integral que incluye desde nuevos juegos hasta veredas modernas.
¿Qué incluye la remodelación del Barrio Del Bono Green?
La obra más llamativa es la construcción de cuatro plazas consecutivas a lo largo de la calle principal del barrio. Cada una tendrá un equipamiento pensado para toda la familia: aparatos de salud para ejercitarse, juegos infantiles de última generación, pérgolas para descansar y un sector deportivo de menor escala.
Además, las cuadrillas municipales trabajan intensamente en la construcción de nuevas veredas. Esto no solo mejora la estética, sino que garantiza una circulación peatonal continua, con accesibilidad universal y mayor seguridad para los que transitan a diario.
¿Cuándo terminan las obras?
Según informaron fuentes oficiales, los trabajos generales del municipio arrancaron hace un mes y el plazo estimado de finalización es de 30 a 45 días. Es decir, los vecinos podrían disfrutar de su nuevo espacio público antes de lo que esperaban.
El nivel de ejecución es excelente, y no hay señales de demoras. La comuna sigue al pie del cañón para cumplir con los tiempos estipulados.
Una obra 100% municipal
Lo que hace especial a este proyecto es su modelo de gestión. La obra se financia íntegramente con fondos propios del municipio de Rivadavia y es ejecutada por trabajadores de la propia plantilla comunal.
Esta decisión estratégica permite un uso eficiente y transparente de los recursos de los contribuyentes, al tiempo que dinamiza el empleo local. Además, la obra pública no depende de financiamientos externos, lo que agiliza los plazos y asegura su sostenimiento en el tiempo.