El techo del playón deportivo de Rivadavia estaba clausurado por los técnicos: el 69,55% de las soldaduras tenía fallas críticas. Ahora el municipio pone más de $1.000 millones para recuperarlo, pero la reapertura todavía no tiene fecha.
El Municipio de Rivadavia arrancó con las obras para recuperar la cubierta del playón deportivo del Polideportivo Municipal, una estructura que arrastraba serias deficiencias constructivas y que, según los informes técnicos, no estaba en condiciones de seguir usándose para actividades deportivas.
La intervención implica una inversión que supera los $1.000 millones, cubierta en su totalidad con recursos propios del municipio. La ejecución quedó en manos de Metalúrgica Valli, una firma radicada en el propio departamento, y el plazo estimado de obra es de 180 días.
El propósito es corregir las fallas detectadas, devolverle seguridad a la estructura y recuperar un espacio que hasta hace un tiempo concentraba las actividades deportivas y recreativas de chicos, jóvenes y familias de Rivadavia.
Las fallas que encendieron las alarmas
El problema salió a la luz en septiembre de 2024, cuando el intendente Ricardo Mansur, junto al presidente del Honorable Concejo Deliberante, Luis García Llauró, y el entonces coordinador de Deportes, Rodrigo Godoy, presentó públicamente las irregularidades que se habían detectado en la cubierta.
Con ese panorama, el municipio encargó estudios técnicos al Instituto de Materiales y Tecnología Aplicada (IMTECAP), que depende de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), con el acompañamiento de la empresa especializada Know How.
Los resultados fueron contundentes: las deficiencias constructivas ponían en riesgo la seguridad de la estructura. Entre los hallazgos más relevantes, el informe determinó que el 69,55% de las soldaduras inspeccionadas presentaba fallas críticas que exigían reparación.
También se registraron defectos graves y muy graves en las placas base, y algunas uniones entre los caños principales no cumplían con los criterios técnicos exigidos. A eso se sumó otra discrepancia: los materiales especificados en la documentación no coincidían con los que efectivamente se usaron en la construcción.
Con esas conclusiones, el estudio técnico fue claro: la cubierta no podía destinarse a la práctica deportiva hasta que se hicieran las reparaciones pertinentes y se revisara la memoria de cálculo.
Una obra con impacto local
Frente a ese escenario, la Municipalidad avanzó con una intervención integral para resolver las deficiencias y encaminar la recuperación del espacio. La financiación corre por cuenta del municipio, con un desembolso que supera los $1.000 millones.
La elección de Metalúrgica Valli no es un dato menor: al tratarse de una empresa del departamento, la contratación también mueve la actividad económica local y sostiene el empleo del sector metalúrgico.
¿Cuándo vuelve a abrir el playón?
Recuperar la cubierta es el paso indispensable para que el playón deportivo vuelva a operar en condiciones adecuadas. El espacio estaba pensado para distintas disciplinas deportivas, actividades recreativas y encuentros comunitarios.
El plazo previsto para los trabajos es de 180 días, aunque desde el municipio no confirmaron una fecha concreta para la reapertura de las instalaciones.
La meta es resolver los problemas constructivos que quedaron documentados en los estudios y lograr que chicos, jóvenes y familias de Rivadavia puedan volver a usar la infraestructura sin los riesgos que habían advertido los técnicos.