Moreno está prácticamente afuera del Superclásico por la lesión lumbar y Vera tampoco llega por un desgarro. A Ponzio se le cae el mediocampo y la solución que evalúa es un pibe de 19 años con apenas nueve partidos en Primera, aunque el DT no descarta mover otras piezas del equipo.
El catamarqueño Aníbal Moreno no estaría en el Superclásico del domingo a las 15 en La Bombonera. El volante volvió a entrenarse de manera diferenciada en River por una discopatía lumbar que arrastra desde el partido contra Racing, y su presencia frente a Boca está prácticamente descartada.
El panorama para Leonardo Ponzio se complica todavía más: a la baja de Moreno se le suma la de Fausto Vera, también afuera por un desgarro. Con la zona central del mediocampo diezmada, el DT busca alternativas para rearmar el equipo de cara al duelo más esperado del torneo.
El pibe que aparece en el radar
La opción principal para cubrir el hueco es Lucas Silva, un juvenil de apenas 19 años con solo nueve partidos en Primera División. El perfil del pibe es bien distinto al de Moreno: mientras el catamarqueño se destaca por la lectura del juego y por equilibrar las transiciones, Silva aporta más físico, fricción y capacidad de marca posicional.
La diferencia no es menor si se tiene en cuenta el mediocampo que tendrá enfrente Boca, con nombres como Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Milton Delgado. Esa inexperiencia podría llevar a Ponzio a meter mano en el esquema con ajustes tácticos más profundos.
Las variantes que evalúa Ponzio
Entre las posibilidades que se barajan aparece la de sumar un volante adicional para darle mayor contención al joven Silva, lo que implicaría resignar a un atacante como Tomás Galván.
El abanico de alternativas incluye el ingreso de Lautaro Pereyra, la inclusión de Lautaro Rivero para armar una línea de tres defensores, o el adelantamiento de Marcos Acuña al mediocampo. Todas las fichas están sobre la mesa y la decisión final saldrá de las últimas prácticas antes del viaje a La Boca.