Robaron caballos de polo valuados en una fortuna y el rastro terminó en un lugar escalofriante
¿Qué encontraron los dueños de los caballos en un monte cercano que les heló la sangre? Los detalles del operativo que terminó entre tumbas y la sospecha que investiga la Justicia.
Un robo de cinco caballos de polo valuados en más de 30.000 dólares desató un operativo que se extendió desde la mañana hasta la tarde y culminó en un lugar insólito. Los animales fueron hallados en los fondos del cementerio La Piedad, en Santiago del Estero, tras una intensa búsqueda que incluyó una caminata de más de ocho kilómetros por parte de los dueños.
¿Cómo comenzó la búsqueda?
El episodio se inició antes de las 8 de la mañana en la finca Santa María, ubicada en Yanda, cuando los propietarios advirtieron la desaparición de los equinos desde el kilómetro 1119, en el barrio Santa Celestina. De inmediato, dieron aviso a la Comisaría Comunitaria N° 61 y organizaron una búsqueda junto a peones, guiándose por las huellas de herraduras marcadas en los caminos rurales.
Durante aproximadamente dos horas, recorrieron distintos sectores, atravesaron zonas próximas a la chimenea, bordearon la avenida de circunvalación y avanzaron hacia el noroeste. En ese trayecto, recibieron información clave de vecinos y “dateros” que orientaron la pesquisa hacia un sector considerado peligroso.
El hallazgo macabro y la intervención judicial
La búsqueda desembocó en una vivienda del barrio Belén, donde los damnificados, acompañados por efectivos policiales, fueron atendidos por una mujer que dio respuestas evasivas. Fue entonces cuando uno de los presentes observó la cola de una yegua que había sido ocultada con el plástico de una vieja pileta para evitar ser vista.
Ante ese descubrimiento, se dio intervención inmediata al fiscal de turno, Miguel Ángel Torresi, quien dispuso medidas urgentes y el envío de patrulleros. En menos de media hora, la fuerza policial facilitó un tráiler para el traslado de los animales. Con la participación de policías, propietarios y baqueanos, los cinco caballos fueron cargados en apenas diez minutos bajo estrictas medidas de seguridad y restituidos a sus corrales.
Durante el recorrido previo al hallazgo, los dueños también encontraron en un monte cercano vísceras y huesos de otros animales. Este macabro descubrimiento alimentó la sospecha de que el destino final de los valiosos equinos podría haber sido la faena clandestina.
¿Quién está detrás del robo?
Tras la recuperación, los representantes legales de los damnificados iniciaron acciones contra uno de los sospechosos, propietario de la vivienda donde se hallaron los caballos. Según trascendió, el hombre cuenta con antecedentes vinculados al abigeato y experiencia en el ámbito delictivo relacionado con el robo de equinos.
Al cierre de la jornada, fuentes judiciales indicaron que se aguardaban nuevas medidas investigativas, entre ellas posibles allanamientos en el barrio Belén. La causa busca esclarecer responsabilidades y determinar si existió una organización dedicada al robo y eventual sacrificio de animales de alto valor.