Robaron en una capilla de Puerto Deseado y se llevaron todo lo preparado para el Día del Niño
¿Quién podría robarle a los niños? En una capilla de Puerto Deseado se llevaron hasta los juguetes. Conocé los detalles de un hecho que conmocionó a toda la comunidad.
En plena preparación para el festejo del Día del Niño, desconocidos ingresaron a la capilla Don Bosco de Puerto Deseado y arrasaron con los alimentos y juguetes que serían entregados este fin de semana. El hecho ocurrió durante la madrugada del martes 25 de agosto y dejó a la comunidad consternada.
Daniel Lugo, más conocido como “Yacaré”, es el diácono de la capilla y fue quien descubrió el robo. En diálogo con medios locales, relató que se acercó al lugar para dejar unas donaciones cuando notó que algo andaba mal: “Las puertas del depósito estaban forzadas, todos los comestibles que estábamos juntando para la fiesta, no estaban”.
El hombre contó que los ladrones también destrozaron la puerta de emergencia y otra del depósito donde guardaban elementos de gran valor para la comunidad, incluidos los juegos de la murga. “Me agarró una gran angustia”, reconoció.
“Hay que levantarse y seguir”
Pese al golpe, “Yacaré” intentó mantener la esperanza. Hizo referencia a las palabras de un sacerdote que solía decirle: “Cuando suceden estas cosas es porque van por buen camino, lo único que tenés que hacer es levantarte y seguir”.
Y agregó: “Las personas que lo hicieron, se equivocaron, como yo también me equivoco. Lo único que me queda es rezar por ellos y saber que mañana empieza otro día, damos vuelta la página y seguimos”.
Un robo que golpea a los más vulnerables
Mariana Álvarez, integrante de la comunidad, explicó que cada sábado funciona el oratorio en la capilla, al que asisten no solo niños, niñas y adolescentes, sino también adultos mayores que atraviesan dificultades económicas. “Ahora no tenemos absolutamente nada”, lamentó.
La mujer detalló que lo sustraído incluía casi 30 kilos de harina, cerca de 40 kilos de azúcar, chocolate, 10 bolsas de caramelos y dos bolsas de consorcio llenas de juguetes nuevos, además de elementos de limpieza.
“Se llevaron todos los juguetes, creo que quedaron dos: una pelota quedó en el pasillo y un juguete tirado, pero el resto se lo llevaron todo”, indicó Álvarez.
La comunidad ya organizó una nueva colecta para reponer lo robado y pide colaboración a los vecinos. Las donaciones pueden acercarse a la Iglesia Nuestra Señora de la Guardia, sobre calle 12 de Octubre.