Robaron un reflector de la parroquia San Benito y el párroco disparó contra la inseguridad
La parroquia San Benito sufrió el robo de un reflector LED durante la madrugada. El párroco denunció el hecho y cuestionó la falta de iluminación y seguridad en el barrio. ¿Qué dijo sobre la respuesta de las autoridades?
Un nuevo hecho de inseguridad golpeó a la comunidad de la parroquia San Benito, en la ciudad de Corrientes. Delincuentes se apoderaron de un reflector de gran tamaño durante la madrugada del domingo al lunes, dejando al descubierto la vulnerabilidad del templo y la preocupación de sus fieles.
El artefacto sustraído, de importantes dimensiones y equipado con seis núcleos LED, estaba instalado en el predio parroquial. Fue el propio párroco, Roberto Pini, quien radicó la denuncia y no dudó en cuestionar la falta de iluminación y la escasa presencia policial en la zona.
“Estamos un poco desanimados”
En diálogo con este medio, Pini relató: “Estamos un poco desanimados. Tratamos de iluminar el atrio, que estaba bastante oscuro, y los dueños de lo ajeno se hicieron con un reflector bastante grande”. El sacerdote explicó que los ladrones ingresaron al predio y accedieron a un sector cercano a la casa parroquial, en un espacio que correspondía al antiguo templo de San Benito y que actualmente funciona como escuela profesional.
El robo no es un hecho aislado. Pini señaló que se suma a una serie de reclamos por la falta de iluminación y vigilancia en el barrio. Los vecinos, según afirmó, “viven cerrados, detrás de rejas y mallas” debido a la inseguridad, y cuestionó la escasa presencia de móviles policiales en el sector.
Pedidos sin respuesta
El párroco aseguró que se realizaron pedidos ante la delegación municipal para mejorar el alumbrado público, pero hasta el momento no obtuvieron respuestas. “Pasó la fiesta patronal, pasó la Semana Santa, la Pascua, la Cuaresma y quizás pase la Navidad y vamos a seguir ahí en la oscuridad”, manifestó con ironía.
Además, indicó que los vecinos denuncian como frecuentes los robos de focos, garrafas y otros elementos. “La gente está bastante lastimada por los robos y porque no se hace nada, como si hubiera que acostumbrarse a eso”, sostuvo.
Denuncia sin avances
La parroquia realizó la denuncia correspondiente, aunque Pini afirmó que hasta el momento no se produjeron detenciones ni recibió información sobre avances en la investigación. Tampoco se acercaron efectivos policiales a dialogar con las autoridades del templo.
Finalmente, vinculó la problemática con situaciones de pobreza, adicciones y abandono, y reclamó que los barrios periféricos también tengan acceso a la seguridad y a la vigilancia. “Ojalá también tengamos en las orillas, en las periferias, lugares donde tengamos derecho a tener seguridad”, concluyó.