Robos violentos, drogas y oscuridad: el drama que vive San Pedrito 2 y nadie soluciona
Vecinos de San Pedrito 2 viven entre robos, drogas y oscuridad. ¿Qué medidas tomaron ante la falta de respuestas? Los detalles que preocupan a toda la comunidad.
El Asentamiento San Pedrito 2, en San Salvador de Jujuy, vive una crisis que parece no tener fin. Los vecinos denuncian robos a mano armada, consumo de drogas en plena calle y un abandono municipal que los obligó a armar sus propias alarmas y comprar luces. La inseguridad se sumó a los ya denunciados cobros excesivos de luz, y la paciencia se agotó.
¿Qué denuncian los vecinos?
Emanuel, un residente del sector, contó que la comunidad tuvo que autogestionar medidas de protección ante la escasa presencia policial y la falta de alumbrado público, sobre todo en las calles que rodean la parada de colectivos y el predio de la feria del Bachi 2.
La inseguridad golpea fuerte
Los testimonios revelan un constante estado de alerta. Hay puntos ciegos, como sectores lindantes a empresas privadas y terrenos baldíos, que quedan en total oscuridad al caer la noche. Esos lugares se convierten en refugio para el consumo de sustancias y el arrebato de transeúntes.
Ante los continuos asaltos —que incluyeron robos a mano armada y agresiones a adultos mayores y mascotas—, los habitantes financiaron la compra de luminarias para la parada de transporte y la instalación de un sistema de alarmas comunitarias. Mientras tanto, la Policía de la Provincia no realiza recorridos preventivos de forma periódica y solo acude al barrio ante llamadas de emergencia. Por eso exigen la colocación de una garita fija de control policial.
“A mi casa entraron tres veces. Para ingresar le partieron la cabeza a mi perro de un machetazo. Vivimos con miedo constante, en especial por los chicos y adolescentes que quedan expuestos a la delincuencia y a las drogas”, manifestó el vecino.
Abandono municipal y riesgo sanitario
A la delincuencia se le suma la falta de intervención municipal en higiene urbana y prevención sanitaria. Los pobladores denunciaron la presencia de zanjones acumuladores de agua de lluvia y el arrojo clandestino de basura por parte de vehículos particulares. Esto genera un foco infeccioso y eleva el riesgo de proliferación del dengue durante los meses estivales.