Roldán pasó de 35.000 a 40.000 habitantes en poco más de una década y el intendente admite que hay barrios enteros construidos sin la infraestructura necesaria. Ahora definió qué obras prioriza y cuál es la que podría quedar relegada.
Roldán creció a un ritmo que desbordó cualquier previsión. El intendente Escalante repasó en una entrevista con La Capital cómo la ciudad pasó de expandirse sin planificación a una gestión que intenta ordenar el futuro con obras, servicios y proyectos productivos, en un distrito que hoy alberga a entre 35.000 y 40.000 habitantes.
El costo de crecer sin red
La expansión residencial trajo demandas nuevas de calles, alumbrado, drenajes, transporte y servicios básicos, sobre todo en los sectores que más rápido se poblaron en los últimos años.
El jefe comunal señaló que buena parte de esos barrios se incorporaron al ejido urbano sin la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento. Esa deuda, afirmó, todavía condiciona la prestación de servicios y obliga al municipio a destinar recursos permanentes a obras de mejoramiento.
El desafío, agregó, es atender tanto al casco histórico como a barrios como Tierra de Sueños, Punta Chacra, Acequias y otros sectores que cambiaron de raíz la configuración territorial de la ciudad.
Un 117% más de habitantes en doce años
El salto demográfico explica gran parte de las demandas actuales. Escalante recordó que Roldán registró un incremento poblacional del 117% entre los censos de 2010 y 2022, y estimó que hoy viven en la ciudad entre 35.000 y 40.000 personas.
A esa población permanente se suma el movimiento estacional de las casas quintas, los fines de semana y las vacaciones de verano, una característica histórica que también exige respuestas en materia de servicios.
El intendente destacó que solo en el cuadrante integrado por Tierra de Sueños 2 y 3, Los Raigales y Puerto Roldán residen alrededor de 10.000 personas.
Las rutas, en el centro de la planificación
La infraestructura vial ocupa un lugar central en la agenda municipal. Entre las obras más relevantes aparece la futura rotonda en la intersección de la ruta nacional 9 y la A012, pensada para mejorar la seguridad y la circulación en un punto estratégico.
También destacó las mejoras provinciales sobre la A012 y la instalación de iluminación LED sobre la ruta 9. Remarcó la importancia estratégica de la A012 para conectar el interior productivo con los puertos del cordón industrial, y consideró que las mejoras impulsadas por la Provincia tendrán impacto tanto en la seguridad vial como en la actividad económica regional.
Escalante atribuyó al gobernador Maximiliano Pullaro la decisión de avanzar con estas intervenciones y sostuvo que muchas de las obras en ejecución exceden las posibilidades financieras de una administración local, por lo que requieren una articulación permanente con el gobierno provincial.
Una escuela nueva para los barrios que crecieron
La ampliación de la infraestructura educativa es otro eje de la gestión. El intendente destacó la creación de la Escuela Secundaria Nº 730, que comenzó a funcionar de manera provisoria durante 2025 para atender la demanda generada por el crecimiento de los barrios.
El nuevo edificio, financiado por la Provincia, contará con ocho aulas y capacidad para unos 500 estudiantes. La intención es que pueda funcionar plenamente en febrero de 2027, lo que permitirá ampliar la oferta educativa en una zona donde la expansión residencial incrementó sostenidamente la demanda de vacantes.
Parque Industrial y un corredor junto a la autopista
En paralelo, el municipio apuesta al desarrollo productivo a través del Parque Industrial y de un corredor ubicado junto a la autopista Rosario-Córdoba, definido como zona de proyectos especiales.
El proyecto contempla la posibilidad de radicar emprendimientos hoteleros, sanitarios, comerciales e industrias de bajo impacto, aprovechando la ubicación estratégica de Roldán entre la ruta 9, la autopista Rosario-Córdoba y otros corredores logísticos de la región.
Según indicó el intendente, ya existen consultas de empresas interesadas en instalarse en ese sector, entre ellas firmas vinculadas con la comercialización de maquinaria vial, lo que alimenta expectativas de nuevas inversiones y generación de empleo.
Uno de los objetivos complementarios es mejorar la conectividad de Punta Chacra, un barrio que todavía presenta dificultades de integración con el resto de la ciudad. La posibilidad de generar un acceso directo desde la autopista aparece como una alternativa que podría vincularse con futuras inversiones privadas, entre otras iniciativas.
El agua que no escurre
La expansión urbana dejó además problemas estructurales de drenaje hídrico. Escalante cuestionó urbanizaciones aprobadas en sectores vulnerables a las inundaciones y aseguró que hoy no serían autorizadas bajo los criterios actuales de planificación.
Explicó que la construcción de viviendas, calles y superficies impermeables alteró el escurrimiento natural del agua, obligando a ejecutar obras hidráulicas permanentes.
En conjunto con el Ministerio de Obras Públicas y la Secretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe, el municipio desarrolla trabajos de canalización para mejorar el drenaje en los sectores más comprometidos.
“Tenemos que tomar decisiones sobre qué obras hacemos. Quizás no podamos estar arreglando calles porque nos estamos dedicando a ver cómo podemos sacar el agua de la ciudad”, señaló.
Según evaluó, las lluvias registradas semanas atrás demostraron resultados positivos, aunque reconoció que las intervenciones deberán continuar para enfrentar futuros episodios climáticos.
La apuesta por el agua del Paraná
Hacia el final de la entrevista, Escalante planteó otro objetivo estratégico: gestionar la llegada de agua potable proveniente del río Paraná.
Actualmente, el abastecimiento local se realiza mediante extracción de agua subterránea y tratamiento posterior a cargo de una cooperativa. El intendente propuso analizar una futura conexión con la red de Aguas Santafesinas, aprovechando las obras que avanzan hacia Funes.
También manifestó su intención de iniciar conversaciones con las autoridades de la empresa provincial para estudiar la factibilidad técnica de extender ese sistema hasta Roldán. Aunque se trata de una iniciativa preliminar, la considera una de las obras estratégicas que la ciudad deberá proyectar para las próximas décadas.
La iniciativa requerirá estudios técnicos, acuerdos institucionales y financiamiento, pero fue presentada como una de las obras de saneamiento más importantes para los próximos años.
Para Escalante, el principal desafío consiste en transformar el crecimiento poblacional en desarrollo urbano sostenible, corrigiendo problemas acumulados y anticipando las demandas de una ciudad que busca fortalecer sus servicios, atraer inversiones y consolidar su identidad dentro del área metropolitana.
La aspiración de la gestión es consolidar una ciudad con mayor autonomía, mejores servicios y capacidad para acompañar el crecimiento que viene registrando durante los últimos años, sin perder su perfil dentro del entramado metropolitano rosarino.