Rollitos de zucchini: cómo se hace la receta que sorprende en la mesa
Todos esperaban una receta más de zucchini y lo que llegó fue una preparación con cara de plato especial. Rollitos rellenos con queso que se hacen en minutos y se van al horno. El paso a paso para que salgan perfectos, adentro.
El zucchini se convierte en el protagonista de una receta simple, rápida y con una presentación que no tiene nada que envidiarle a un plato de restaurante. Se trata de unos rollitos rellenos con una mezcla cremosa que se preparan en pocos minutos y que funcionan tanto para una comida de todos los días como para una ocasión especial.
La clave está en cortar el vegetal en láminas finas, dorarlas apenas y rellenarlas con una combinación de quesos y condimentos. Después, solo resta enrollarlas y llevarlas unos minutos al horno para que el queso se derrita y los sabores se integren a la perfección.
Qué ingredientes se necesitan
La lista es corta y accesible: 2 zucchinis grandes, 200 gramos de queso crema, 150 gramos de ricota, 100 gramos de mozzarella, un diente de ajo, dos cucharadas de queso rallado, perejil fresco picado, sal, pimienta y aceite de oliva.
Con eso alcanza para preparar una fuente de rollitos que rinde como plato principal o como entrada para compartir.
El paso a paso para que salgan perfectos
Lo primero es lavar bien los zucchinis y cortarlos a lo largo en láminas finas. Para eso se puede usar un cuchillo bien afilado o una mandolina, que facilita el trabajo y deja un grosor parejo.
Después se calienta una sartén o plancha con unas gotas de aceite de oliva y se cocinan las láminas uno o dos minutos por lado. El objetivo es que queden flexibles para poder enrollarlas sin que se rompan, pero sin que se desarmen.
Para el relleno, hay que mezclar en un recipiente la ricota, el queso crema, el ajo picado, el queso rallado y el perejil. Se condimenta con sal y pimienta a gusto y se revuelve hasta lograr una preparación homogénea.
Luego se extiende cada lámina de zucchini y se coloca una porción de relleno en uno de los extremos. Se enrollan con cuidado y se acomodan en una fuente para horno previamente aceitada. Por encima se distribuye la mozzarella.
Se llevan al horno precalentado a temperatura media durante unos 10 a 15 minutos, hasta que el queso esté completamente derretido y apenas dorado. Antes de servir, se espolvorea un poco más de perejil fresco para darle color y aroma.
Una receta que admite versiones
Una de las grandes ventajas de estos rollitos es que se pueden adaptar a lo que haya en la heladera. El relleno admite pollo desmenuzado, espinaca, champiñones, atún o incluso otros tipos de queso.
También se pueden servir con una salsa de tomate casera o una ensalada fresca para redondear el plato. Así, una misma base da lugar a varias comidas distintas sin aburrirse.