Romero lanzó una advertencia sobre la economía y apuntó directo a los legisladores libertarios
¿Qué pasará con la economía si el Gobierno no toma medidas? Romero lo advirtió y apuntó contra los legisladores libertarios por su rol en la defensa de Salta.
El exgobernador de Salta y exsenador nacional Juan Carlos Romero advirtió que la economía argentina se está frenando y reclamó al Gobierno de Javier Milei medidas para recuperar la actividad productiva. Lo hizo durante una entrevista en el programa Brújula, donde reconoció los avances en la reducción de la inflación, pero consideró que la estabilización es insuficiente si no se traduce en crecimiento, inversión y empleo.
Romero sostuvo que el rumbo económico no puede limitarse al equilibrio financiero y debe contemplar las necesidades de todas las regiones. Señaló que persisten problemas estructurales como las altas tasas de interés y las dificultades de acceso al crédito, que golpean especialmente a las pymes. "La situación de la actividad económica en estos meses no es buena. La actividad económica está frenando, frenando. Yo espero que el Gobierno tome alguna medida", afirmó.
El exmandatario aclaró que su planteo no implica emitir más dinero ni aumentar el gasto público. "No es ni devaluar, ni es tirar plata", remarcó, y explicó que se necesitan mecanismos para financiar inversiones y consumo sin comprometer la estabilidad. Para él, la recuperación debe sostenerse en un programa de largo plazo y no en estímulos de corto plazo que puedan reavivar la inflación.
Los avances que reconoce y el desafío pendiente
Romero valoró que el Gobierno haya avanzado en la reducción de la inflación, el freno a la emisión monetaria y una mayor apertura internacional. Sin embargo, marcó que esas medidas son solo una etapa. "El Gobierno hizo cosas correctas en cuanto a sanear un poco la economía, a bajar la inflación. Bueno, pero nos está faltando lo que viene, que es el modelo productivo", expresó.
En esa línea, enumeró: "Hacía falta bajar la inflación, hacía falta dejar de imprimir billetes, hacía falta salir del aislamiento en el mundo". Y agregó que, resueltos esos problemas, las demandas sociales se desplazan hacia el empleo, el poder de compra y las posibilidades de inversión.
El sistema financiero, en la mira
Uno de los cuestionamientos más duros fue contra el funcionamiento del sistema bancario. Romero afirmó que gran parte de los recursos de los bancos está colocada en títulos del Estado, lo que reduce los fondos disponibles para préstamos productivos y mantiene las tasas altas. "Entre los encajes, entre los bonos, la plata de los bancos es muy poca la que pueden prestar. Entonces, la tasa es altísima. Por eso las pymes sufren, las empresas sufren", señaló.
Como alternativa, propuso reestructurar los vencimientos de la deuda interna con instrumentos de mayor plazo y garantías. Según su visión, extender los compromisos a cinco, ocho o diez años aliviaría las necesidades inmediatas de refinanciación y liberaría recursos para el crédito privado. "Lo que debería hacer es conseguir garantías para que los tenedores de bonos a corto plazo pasen a largo plazo", indicó.
También cuestionó que la agenda económica nacional esté demasiado centrada en los problemas financieros de Buenos Aires. "La economía es la economía política, tiene que ver con el crecimiento, con el desarrollo, la infraestructura", sostuvo, y reclamó una visión de progreso que genere confianza en el sector privado.
Pese a las críticas, ratificó su respaldo a varias reformas oficialistas y rechazó las salidas devaluatorias o el gasto descontrolado. "Yo jamás voy a pedir que emitan, que hagan plan platita. Es una vergüenza", aseguró. Y advirtió: "Se nos está, este segundo semestre, quedando la economía quieta. Se está frenando y no es bueno ni para el Gobierno ni para la gente".
El reclamo por los ramales C-14 y C-15
La cuestión ferroviaria fue uno de los ejes de la entrevista. Romero exigió que el Gobierno nacional incluya los ramales C-14 y C-15 en los proyectos de inversión y concesión, por considerarlos clave para ampliar las posibilidades comerciales de Salta y del NOA y el NEA. Criticó el modelo que históricamente priorizó conectar las zonas productivas con los puertos de exportación sin integrar a las provincias.
"No hay tráfico porque no hay trenes, no hay rutas. O sea, ¿cómo va a haber tránsito y cargas si no hay trenes?", planteó, y defendió que la infraestructura es la condición para que se instalen industrias y crezca el intercambio comercial. También cuestionó la visión extractivista que prioriza el traslado de materias primas sin valor agregado en origen. "Un país se desarrolla no yendo al puerto, uniendo las zonas productivas", afirmó, y mencionó la necesidad de fortalecer las conexiones con Chile y Brasil.
Romero reclamó que la inclusión de los ramales quede establecida en los pliegos de la licitación y no librada a una adenda posterior. "A la licitación lo que tienen que hacer es modificar el pliego y sumar el ramal C-14 y el C-15 porque es un país para desarrollarse", señaló. Fue enfático con el C-14: "El ramal C-14 no es optativo, es obligatorio". Y pidió que los compromisos asumidos con el gobernador Gustavo Sáenz y los sectores productivos se traduzcan en hechos: "Que la Nación diga, está escrito, firmado y con eso se ofrece la licitación".
Valoró que se haya interrumpido el interés de ciertos oferentes extranjeros en el proceso, lo que podría permitir revisar las condiciones de la concesión. Aclaró que no está a favor de la administración estatal directa de los ferrocarriles, pero sostuvo que la participación privada debe responder a objetivos de desarrollo regional. Incluso mencionó la posibilidad de que las mineras incorporen vagones para transportar sus cargas, siempre que antes existan inversiones en las vías.
Crítica a los legisladores libertarios
Romero apuntó contra los representantes salteños en el Congreso, en especial los de La Libertad Avanza. Consideró que deben asumir una posición más firme en defensa de los intereses provinciales. "Salta tiene 10 legisladores, siete diputados y tres senadores. Tendrían que estar a los gritos todos, yo no los veo", expresó. Y agregó: "Quieren gobernar la provincia. Ya tendrían que estar ahora defendiendo a la provincia".
Si bien reconoció que algunos legisladores acompañan las gestiones de Sáenz, señaló que los libertarios "no están tan comprometidos con la defensa de la provincia". Fue más allá y propuso una estrategia de presión legislativa coordinada entre provincias del norte. "Plantarse es decir no bajamos, no tratamos los temas, no le firmo los dictámenes, no bajo al recinto", sostuvo.
Planteó articular un bloque de legisladores del NOA y el NEA, mencionando a Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa como aliados potenciales en materia ferroviaria. "El Norte Grande hay que movilizarlo", afirmó. Y remarcó: "No queremos una delegación del Gobierno nacional, sea este o cualquiera, que tolere cualquier intromisión, cualquier desprecio al federalismo".
Duras críticas a la gestión de Urtubey
En otro tramo de la entrevista, Romero responsabilizó a su sucesor, Juan Manuel Urtubey, por el deterioro de las finanzas provinciales. Afirmó que al final de su gestión, en 2007, la provincia destinaba no más del 50% del presupuesto a salarios, mientras que hoy esa proporción rondaría el 80%. "En Salta, debo decirlo, no es nada personal, porque no tengo nada personal con el gobernador Urtubey, pero a la economía de la provincia la arruinó", manifestó.
"El 80% se gasta en sueldos. En sueldos del Estado", afirmó, y sostuvo que ese nivel de gasto corriente limita los recursos para infraestructura y nuevas inversiones. También cuestionó el uso del empleo público como herramienta contra la pobreza: "Ningún país, ninguna provincia va a acabar con la pobreza dando empleo público".
Recordó que durante su administración existían superávit y excedentes que permitían atender demandas de escuelas, viviendas y caminos, mientras que hoy el margen es mucho más estrecho.
Respaldo a Sáenz y mirada federal
En contraste, destacó la gestión de Gustavo Sáenz, a quien reconoció por estabilizar las cuentas provinciales y negociar financiamiento para obras. "Por lo menos el gobernador Sáenz estabilizó a la provincia para que los sueldos se puedan pagar y hacer un poco de obra", señaló. Valoró además la frecuencia con que el mandatario gestiona ante la Nación.
Romero consideró que los gobernadores deben defender permanentemente los intereses provinciales, pero advirtió que el desarrollo regional no puede depender solo de la capacidad de negociación individual. Reclamó un modelo federal que distribuya mejor las oportunidades de inversión y permita a las provincias planificar su crecimiento.
También se refirió al frente político provincial que acompaña a Sáenz, recordó su participación en su construcción desde 2015 y defendió la identidad política local. En ese marco, consideró razonable que las provincias desdoblen sus elecciones de las nacionales.
El escenario electoral de 2027
De cara a los próximos comicios, Romero anticipó un año atravesado por las dificultades económicas y el enfrentamiento entre oficialismo y oposición. Aunque criticó la gestión de Milei, sostuvo que las alternativas opositoras tampoco ofrecen una propuesta económica superadora.
Usó la expresión "tren fantasma" para referirse a dirigentes opositores con experiencias de gobierno anteriores, y cuestionó especialmente al kirchnerismo y a Sergio Massa por los problemas económicos acumulados. "El Gobierno no tiene que confiar solamente en que está el tren fantasma enfrente, sino en darle a la gente oportunidades", señaló.
Romero aclaró al inicio de la entrevista que no tiene intención de volver a ser candidato y que su presencia respondía al interés por discutir el problema ferroviario y el federalismo, no a una actividad de campaña.
Minería, turismo y energía: un desarrollo integral
Al analizar el futuro de Salta, Romero sostuvo que la minería es una oportunidad importante, pero no debe ser el único eje. "El destino de Salta es el desarrollo. El desarrollo es integral. La minería es un elemento", expresó. Explicó que la explotación de recursos naturales necesita rutas, ferrocarriles, energía y condiciones para agregar valor, y advirtió que sin esa infraestructura las provincias quedan atrapadas en la extracción de materias primas.
También manifestó preocupación por la pérdida de dinamismo del turismo salteño y la necesidad de impulsar inversiones energéticas, incluyendo los hidrocarburos no convencionales en el norte. Para él, todos estos sectores deben formar parte de un programa nacional de desarrollo que reduzca las desigualdades territoriales. "Si usted tiene una macro pésima, no puede ser milagro. Puede ser buena gestión, pero no puede ser milagro", resumió.
El federalismo como eje de fondo
El concepto que atravesó toda la entrevista fue el federalismo. Romero sostuvo que las desigualdades entre Buenos Aires y el interior responden a un problema histórico que la Argentina no logró superar. Cuestionó la concentración de infraestructura, recursos y decisiones en la región central y reclamó una visión de desarrollo territorial equilibrada.
Vinculó esa discusión con la historia política argentina y recordó que la organización federal surgió de las disputas entre provincias y sectores centralistas, cuyas consecuencias aún se ven en las decisiones económicas y de infraestructura que condicionan al norte.
Romero insistió en que sus cuestionamientos no apuntan solo a la administración de Milei, sino a una orientación que se repitió en sucesivos gobiernos. Sin embargo, consideró que la actual gestión tiene la oportunidad de introducir cambios. "Deben tener una visión de progreso, una visión productivista y no pensar en el país solamente de la Capital Federal, que es uno de los problemas más serios que tenemos", afirmó.
Para cerrar, sintetizó su advertencia: "Tuvimos un programa más o menos regular de estabilización que bajó la inflación. Pero no resolvió el tema financiero, no resolvió el tema de los bancos y hoy tenemos problemas de actividad". Sin crédito, infraestructura y un proyecto productivo, concluyó, la estabilización por sí sola no alcanzará para recuperar el crecimiento.