Rompió la tobillera electrónica y escapó: la Justicia ordenó su detención
Un hombre de 25 años rompió la tobillera electrónica y escapó de su arresto domiciliario por tentativa de femicidio. ¿Cómo lo atraparon? ¿Qué otros casos de condenas violadas salieron a la luz?
Un joven de 25 años que cumplía arresto domiciliario por una tentativa de femicidio rompió la tobillera electrónica y huyó. Fue recapturado en la zona este de Salta, pero el caso destapó una ola de incumplimientos que pone en jaque al sistema de monitoreo.
¿Cómo logró escapar?
El hombre, que debía permanecer en su domicilio bajo vigilancia electrónica, destruyó el dispositivo de control y se dio a la fuga. Fue su propia madre, quien había asumido la caución personal, la que alertó al 911 sobre el comportamiento agresivo de su hijo y su posterior abandono del hogar.
Tras la denuncia, la Policía desplegó un operativo que culminó con la detención del prófugo en la zona este de la capital salteña.
¿Qué delitos se le imputan?
En la audiencia de formalización, la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, imputó al acusado por los delitos de evasión y amenazas en concurso real. La jueza Paola Marocco, al considerar los antecedentes del imputado y la gravedad del incumplimiento, ordenó su prisión preventiva.
El sujeto ya era investigado por tentativa de homicidio doblemente calificado por violencia de género contra su expareja. Según la investigación, existían episodios violentos previos contra la víctima.
Otros casos de condenas violadas
Esta semana se conocieron al menos dos casos más de personas que incumplieron sus condenas. Un hombre de 28 años, que ya tenía una condena condicional de tres años por hurto, fue sorprendido cometiendo un nuevo delito. El juez revocó el beneficio y le impuso una pena única de tres años y ocho meses de prisión efectiva, además de declararlo reincidente por primera vez.
El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, intervino en la causa y ordenó el traslado del condenado a la Unidad Carcelaria N.º 1, así como la extracción de una muestra de ADN para el Banco de Datos Genéticos.
Detectado en las oficinas de EDESA
En Metán, un hombre que debía cumplir prisión domiciliaria fue encontrado dentro de las oficinas de EDESA. Un transeúnte alertó a la Policía, que lo demoró cuando intentaba huir. Al verificar su situación, confirmaron que estaba incumpliendo el régimen impuesto por la Justicia.
El hombre fue trasladado a la sede policial y se informó su incumplimiento a las autoridades judiciales.