Rosario al borde del colapso: Ópticas en pie de guerra por una deuda que amenaza a miles de jubilados
Una demora de meses en los pagos de Pami tiene a las ópticas de Rosario financiando ellos mismos los anteojos de los jubilados. Algunos locales ya no aguantan más y suspendieron el servicio. ¿Hasta cuándo podrán seguir atendiendo sin cobrar?
Una demora en los pagos de Pami por prestaciones realizadas hace meses tiene al sector óptico de Rosario al límite, forzando a algunos comercios a suspender la atención a afiliados. La situación, que se repite de un conflicto pasado, pone en riesgo el acceso a lentes de miles de adultos mayores mientras los prestadores cargan con costos insostenibles.
El presidente del Colegio de Ópticos de Rosario, Néstor Ominetti, detalló el problema central: los cobros por parte de la obra social están atrasados, obligando a los comerciantes a financiar de su bolsillo los anteojos que ya entregaron. “Con los afiliados de Pami el problema que tenemos es que se están demorando los cobros de la delegación y eso genera malestar entre los prestadores”, afirmó en diálogo con el programa *De 12 a 14*.
¿Cuánto se están demorando los pagos?
El retraso es significativo. Según explicó Ominetti, las ópticas deberían haber cobrado a mediados de enero las prestaciones correspondientes a noviembre, pero ese pago todavía no se concretó. Lo que comenzó como un inconveniente administrativo se transformó en un problema de liquidez crítica para muchos locales.
“Cuando pasan cinco o diez días de atraso se puede aguantar, pero cuando pasa un mes y medio hay ópticas que no lo soportan y suspenden momentáneamente el servicio”, graficó el dirigente, confirmando que ya hay comercios que tomaron esa drástica decisión.
Un problema que ya vivió Rosario
Esta no es la primera vez que el sector enfrenta este escenario. Ominetti recordó que una situación similar ocurrió hace aproximadamente dos años, y en esa oportunidad el conflicto pudo resolverse después de varias reuniones con las autoridades. Sin embargo, la repetición del problema genera mayor frustración.
Desde el Colegio ya realizaron gestiones para intentar destrabar la situación, pero se encontraron con un obstáculo que parece venir de más arriba. “Hemos ido a hablar personalmente y ahí nos dimos cuenta de que desde Buenos Aires están retaceando los pagos. No sabemos cuál es el problema, pero no queremos cortarle el servicio a los jubilados”, reveló Ominetti.
El alto costo de adelantar la salud visual
El sistema de Pami permite a cada afiliado recibir un par de lentes bifocales o dos pares separados (uno para lejos y otro para cerca). La falla está en que, por contrato, las ópticas deben adelantar el costo completo del producto, asumiendo un riesgo financiero enorme cuando los pagos se estiran.
¿De qué montos estamos hablando? Ominetti lo detalló con claridad: “Pensando en un cristal blanco común, un par de anteojos implica hablar de 40 o 50 mil pesos solo en cristales, más el valor del armazón”. Según los cálculos del sector, el costo total de un par puede ubicarse fácilmente entre 80 mil y 100 mil pesos, variando según los tratamientos y tipos de lentes requeridos.
El dirigente remarcó el verdadero perjudicado en esta cadena de demoras. “Siempre termina cortándose el hilo por lo más fino y los que más sufren son los jubilados”, sostuvo con preocupación. Mientras las gestiones continúan, las ópticas rosarinas intentan por todos los medios evitar una suspensión generalizada del servicio, aunque advierten que la situación se vuelve cada día más difícil de sostener sin una pronta regularización de los pagos pendientes.